Lunes, 5 de enero 2026, 18:37
| Actualizado 18:48h.
La polémica está más que servida. Nadie se imaginaba que la cicatriz de la borrasca Emilia iba a dejar una hemorragia en el calendario de dimensiones ya surrealistas. Y es que tras barajarse inicialmente la fecha del martes 13 de enero como la más factible para que el Gran Canaria y el Baskonia recuperasen el duelo pendiente de la Liga Endesa, lo cierto es que el conjunto vitoriano acabó por cerrarse en banda y declinar de lleno tal día, lo que ha llevado a un cambalache aún difícil de digerir.
En resumen, hay decisión definitiva pero no fecha confirmada, ya que la competición ha acabado por orquestar una hoja de ruta con tres posibles fechas que se configurará en función de cómo vayan evolucionando en la clasificación los dos implicados. Es decir, se podría jugar tanto el 8 de febrero como el 31 de marzo o el 22 de abril. Para más inri, en algunos de los casos se produciría un efecto arrastre de otros encuentros que ya no solo afectarían a la resolución de los billetes coperos, sino ya al panorama de la segunda vuelta o incluso a los posibles descansos con respecto a las competiciones continentales.
Odisea de opciones
En principio, y según la ACB, si una vez finalizada la jornada 17, el partido entre el Dreamland y el Kosner Baskonia «tiene incidencia para la Copa del Rey, ya sea para su clasificación o para ser cabeza de serie, el duelo se llevaría a cabo el domingo 8 de febrero a las 17.00 horas. Esta opción conllevaría el aplazamiento del Gran Canaria-Surne Bilbao y Baskonia-Casademont Zaragoza.
Si, al contrario, el encuentro no tuviera incidencia para la Copa del Rey, ya sea por los supuestos anteriormente comentados, se abriría el abanico a otras dos opciones: el martes 31 de marzo, a las 20.00 horas, en el hipotético caso de que el conjunto claretiano no se clasificara para los cuartos de final de la Champions League. En caso contrario -con los pupilos de Jaka Lakovic en la citada ronda europea-, el duelo se celebraría el miércoles 22 de abril a las 20.00 horas. A ello hay que suponer de que la escuadra vasca no disputa el Play-In de la Euroliga que, si se diera tal caso, la ACB tendría que anunciar con posterioridad la fecha definitiva «en función de los resultados de ambos equipos» en las competiciones del Viejo Continente.
Resta decir que, para la recuperación del choque posterior frente al Surne Bilbao -rival con opciones aún para la Copa-, el Granca manejaría las fechas del 18 de febrero (20.00 horas) si ninguno de los dos se clasifica para Valencia o el martes 24 -misma hora- si uno o ambos logran billete copero. Sin duda, la borrascas Emilia no solo dejó inestabilidad climatológica, sino también deportiva en la recta final de la primera vuelta ACB.
Una instrahistoria más que llamativa
Aunque el calendario pintaba a complejo para ambos equipos, lo cierto es que en Vitoria también se manaejaba, entre los mentideros mediáticos, la fecha del 13 de enero. No obstante, la directiva baskonista, presidida por el genuino Josean Querejeta, se negó en rotundo desde el minuto uno, argumentando que la logística del viaje era muy complicada, ya que el miércoles 14 tendrían que tomar un chárter a Estambul para disputar el correspondiente duelo de Euroliga el jueves 15. Hasta se barajó la opción de jugar en Vitoria y luego en al segunda vuelta disputarlo en el Gran Canaria Arena, pero tampoco lo consideraron desde la entidad vasca. Posiblemente las fricciones generadas desde el 13 de diciembre, en la que el Baskonia pidió jugar sí o sí, incluso a puerta cerrada, había generado una situación incómoda que ha terminado por desbordarse.
Lakovic: «No sé si hacen el calendario por ChatGPT»
Sin duda, las palabras de Jaka Lakovic tras el partido ante UCAM Murcia toman ahora un eco especial, ya que, tal y como recordó el esloveno, «no entiendo quién se encarga de este calendario o si se lo dejan a ChatGPT, porque no es normal el calendario que ha tenido el Gran Canaria en estas fechas navideñas, teniendo dos partidos fuera de casa en apenas 48 horas y, encima, asumiendo el viaje más largo posiblemente de la competición, de Tenerife a Burgos». Una capítulo más en el enrevesado itinerario amarillo.
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