Hasta el pasado domingo la obra de Faustino Cuevas (Cabezón de la Sal, 1948) ha encabezado una muestra, ‘El río que nos lleva’, generacional … y representativa de un grupo de artistas cántabros que vienen desarrollando su creación desde hace más de medio siglo: Ángel Izquierdo (Santander, 1949), Juan Manuel Puente (Torrelavega, 1951) y Carmen Van den Eynde (Torrelavega,1947). Todos integraron el proyecto impulsado por Luis Salcines que se ha exhibido en la sala Mauro Muriedas. En este 2026 la nueva edición de la exposición homenaje itinerante que organiza Cultura, estará dedicada a Faustino Cuevas que releva a Agustín de Celis. A modo de exponente artístico representativo de la historia cultural de la región, la Consejería de Cultura selecciona cada año desde 2020 a un artista local dentro del proyecto ‘Homenaje en vida’, que reconoce la sólida y coherente trayectoria de Cuevas.

El proyecto arrancó con el pintor Pedro Sobrado y continuó con Gloria Torner, José Ramón Sánchez, Roberto Orallo, hasta llegar en 2024 al homenaje al pintor Indalecio Sobrino, y a Celis el pasado año. Con una trayectoria «extensa, incuestionable y comprometida» de más de cinco décadas de creación pictórica, Cuevas es el artista elegido para que a lo largo de este 2026 su obra se exponga en diversos espacios de Cantabria y fuera de la región, poniendo en valor su aportación artística y su estrecha vinculación con la vida cultural cántabra. A lo largo de estos años, el proyecto ha logrado superar las 46.000 visitas en el conjunto de las exposiciones realizadas, contribuyendo a visibilizar la riqueza y diversidad de los grandes creadores y, sobre todo, a que sus artistas más relevantes reciban en vida el reconocimiento institucional y social a su trayectoria profesional.

La exposición reunirá alrededor de 90 obras que reflejan la búsqueda silenciosa y persistente que define la trayectoria artística de Faustino Cuevas. A través de una cuidada selección, la muestra propone un acercamiento a un lenguaje pictórico donde la materia, el gesto y la superposición de capas dialogan con el paso del tiempo, la incertidumbre y la revisión constante como parte esencial del proceso creativo. El recorrido expositivo abarca su trayectoria desde los años setenta hasta la actualidad, articulándose a través de algunas de sus series más significativas.

Faustino Cuevas en la Fundación Bruno Alonso.

Faustino Cuevas en la Fundación Bruno Alonso.

DM

Desde los primeros Paisajes (1972-1975) y Frutas Carola (1982-1986), vinculada a la juventud del autor cuando trabajaba en la frutería con sus padres, hasta el Descendimiento (1995-2004), donde el collage y la técnica mixta introducen nuevas tensiones formales y simbólicas. La muestra continúa con series clave de madurez como Metamorfosis (2004-2006), en la que la repetición y la variación se convierten en método; Trileros (2012-2014), una serie inspirada en los entresijos ocultos de banqueros y políticos; y Desayunos con Bacon (2017-2020), un diálogo frontal en el que Faustino presenta a Bacon como el artista más sincero y realista. El recorrido se cierra con A Gregorio Samsa (2023-2025), su serie más reciente, surgida tras la lectura del libro ‘La metamorfosis’ de Kafka.

  • Balance

    Seis artistas han integrado en un lustro el proyecto, que ha superado los 46.000 visitantes a las muestras

  • Recorrido

    Desde este mes la muestra pasa por Santander, Cabezón de la Sal, Laredo, Torrelavega y Madrid

  • Etapas de madurez

    Se incluyen series clave como ‘Metamorfosis’, ‘Trileros’, ‘Desayunos con Bacon’ y ‘A Gregorio Samsa’

Alejado de modas y discursos grandilocuentes, el artista ha construido a lo largo de décadas una obra honesta, austera y profundamente personal, en la que cada trazo actúa como memoria y cada color como una emoción contenida.Desde sus primeras exposiciones en Torrelavega y Santander hasta su prolongada labor como docente en Cabezón de la Sal, vida y obra se entrelazan en una práctica constante, reflexiva y generosa, «marcada por la transmisión del conocimiento y el compromiso con la pintura», tal como destaca Jesús Mazón, coordinador del proyecto. Cuevas, ligado a Cabezón de la Sal durante toda su trayectoria, expuso por primera vez en el Círculo de Recreo de Torrelavega en 1973. En sus diversas etapas ha asomado el collage, utilizado de manera muy personal combinado abstracción con una inquietante figuración. Autor de unas perturbadoras obras de homenaje a la francesa Chantal Sèbire, hace apenas dos años de la mano de la Fundación Bruno Alonso, el pintor recibía un homenaje al que asistieron decenas de representantes del mundo de la cultura y el arte. Recientemente fue homenajeado en su localidad natal, donde ejerció durante 27 años como profesor de la Escuela Municipal de Pintura.

En estos años Faustino Cuevas ha protagonizado importantes muestras, a modo de retrospectiva o balance sintético. La sala Mauro Muriedas de Torrelavega y La Vidriera dieron cabida, entre 2019 y 2024, a sendos recorridos por sus creaciones. El homenaje de este 2026 pone el foco «en la capacidad para transformar el tiempo, la experiencia y la incertidumbre en una pintura esencial, cargada de sentido y coherencia, que sigue dialogando con el presente desde la fidelidad a sí mismo».