La Consejería de Salud murciana ha tenido que hacer frente en el año 2025 a uno de los mayores brotes de hepatitis A que se ha dado en la Región de Murcia, con una veintena de afectados en el municipio de Jumilla. Previsiblemente, esta circunstancia elevará el volumen total de casos en este ejercicio que acaba de terminar, después de que 2024 cerrara en la comunidad con un aumento del 106% en los contagios por esta enfermedad, al llegar a 31 casos frente a los 15 que se contabilizaron en 2023, según los datos del Ministerio de Sanidad.
Se trata de una cifra que ha aumentado en los tres últimos años en la Región de Murcia, ya que en 2022 se registraron nueve casos, frente a los 15 de 2023 y los 31 de 2024.
A nivel nacional, el Ministerio de Sanidad registró en 2024 un incremento de los casos de hepatitis A del 166% con respecto al año anterior y hasta un 237% desde 2022. Por ello, Sanidad advierte de un «cambio en el patrón epidemiológico», con un «aumento significativo» en el número de casos acumulados notificados desde hace dos años y una «tendencia creciente» en dicha notificación.
Los casos a nivel nacional crecen un 166%
Brote en Jumilla
El Servicio de Epidemiología de la Consejería de Salud investigó el pasado verano un brote de hepatitis A en el municipio de Jumilla para identificar el origen del contagio y las personas con vínculo epidemiológico, a fin de evitar la aparición de nuevos casos y establecer las medidas de control del brote, lo que llegó a identificar en un primer momento una veintena de afectados.
Tras la toma de muestras, estas fueron enviadas al Centro nacional de Microbiología, y se tomaron las medidas de prevención y control estipuladas en coordinación con los servicios de Prevención y Protección de la Salud, de Seguridad Alimentaria, y de Sanidad Ambiental, así como con el Laboratorio de Salud Pública.
La hepatitis A es una enfermedad causada por el virus de la hepatitis A (VHA). La mayor parte de los casos se resuelven espontáneamente tras unas semanas, aunque el cuadro clínico varía desde la forma leve a la grave, que es infrecuente.
Los síntomas pueden incluir fiebre, malestar, pérdida de apetito, diarrea, náuseas, molestias abdominales, coloración oscura de la orina e ictericia, aunque las personas infectadas no siempre presentan todos esos síntomas. En caso de complicaciones, puede ser necesario recibir tratamiento de soporte en el hospital. Es habitual que la enfermedad sea más grave conforme aumenta la edad, particularmente en adultos de 50 años o más.
La enfermedad provoca inflamación del hígado con fiebre, diarrea y náuseas
Salud recuerda que el virus de la hepatitis A se transmite principalmente por vía fecal-oral, produce una inflamación del hígado que se propaga principalmente cuando una persona no infectada y no vacunada ingiere agua o alimentos contaminados por heces de una persona infectada. En las familias, esto puede ocurrir si las manos de la persona encargada de manipular los alimentos no realiza una adecuada higiene de manos.
Por ello, las autoridades sanitarias insisten en la recomendación de mantener una correcta higiene, con especial atención al lavado de manos a la hora de manipular alimentos. La enfermedad está muy asociada al consumo de agua y alimentos insalubres, el saneamiento deficiente, la mala higiene personal y el sexo bucoanal.
Hasta ahora, la vacuna frente a la hepatitis A se recomienda a personas que vayan a viajar a zonas endémicas, personas con factores de riesgo y a aquellos que han estado expuestos al virus, como medida preventiva.