La imagen del presidente Nicolás Maduro, capturado y trasladado a Estados Unidos luego de un ataque “a gran escala” en Venezuela, desató un sismo político en América Latina, con protestas y celebraciones en varias ciudades de la región, incluida Caracas. 

Mientras miles de manifestantes se movilizaron en la capital de Venezuela para condenar la acción de Washington, venezolanos fuera de su país salieron a las calles de otros lugares de la región, y hasta del mundo, para celebrar la detención y exigir una transición política en su nación: desde Argentina, Colombia y México hasta Honduras, Miami y España. 

“¡Liberen a nuestro presidente!”, desde las calles de Caracas

En la capital venezolana, alrededor de 2.000 partidarios de Maduro se manifestaron este domingo para exigir la liberación del mandatario y de su esposa. 

Entre la multitud, podían leerse consignas de respaldo al líder. “Liberen a nuestro presidente”, se leía en un cartel sostenido por un hombre con una camisa de franela roja que llevaba la imagen del fallecido mandatario venezolano Hugo Chávez, predecesor y mentor de Maduro. Otro mensaje afirmaba: “Venezuela no es colonia de nadie”, en alusión al anuncio del presidente de EE.UU., Donald Trump, quien el sábado aseguró que Washington “dirigirá” Venezuela durante un período de transición aún no especificado.

A la movilización asistieron ministros, diputados y otras autoridades del oficialismo, entre ellas la ministra de Salud, Magaly Gutiérrez, quien en declaraciones a la agencia de noticias EFE acusó al Gobierno de Trump de “secuestrar” a Maduro y a la primera dama durante un ataque que calificó de “vil y cobarde”. 

«Esta movilización es para el rescate de nuestros secuestrados, el pueblo movilizado es el único que puede ejercer la presión real para que nuestro presidente y nuestra primera combatiente sean liberados», aseguró la ministra.

“El imperio los secuestró. ¡Los queremos de vuelta!”, se leía en varias imágenes de Maduro, algunas junto a Flores, que portaban los asistentes a la marcha en Caracas.

Durante la protesta, los participantes también corearon consignas como “Maduro, aguanta, el pueblo se levanta”. Algunos manifestantes expresaron su respaldo personal al mandatario detenido. Manuel Echenique, de 64 años, lo describió como “el hombre de la paz” y advirtió que, sin él, “no va a haber paz, pongan a quien pongan” en el poder.

“Donald Trump, devuélvannos a Nicolás, te lo pedimos, que lo sepa el mundo entero”, dijo Echenique a EFE, al asegurar que está dispuesto “a todo” hasta “vencer”.

Al término de la marcha, tomaron la palabra varios funcionarios, entre ellos Rosinés Chávez, hija del fallecido presidente Hugo Chávez y presidenta del Instituto Nacional de Parques (Inparques), quien afirmó que el oficialismo está “defendiendo la patria”.

Especulaciones sobre supuesta traición a Maduro

El ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino López, afirmó que gran parte del equipo de seguridad de Maduro fue asesinado a sangre fría, así como militares y civiles, pero no proporcionó cifras.

Un grupo de médicos declaró a la agencia AFP que alrededor de 70 personas murieron y 90 resultaron heridas.

Los manifestantes en Caracas también hicieron eco de las especulaciones de que Maduro había sido traicionado por un miembro de su círculo íntimo, lo que allanó el camino para que las fuerzas especiales estadounidenses se lo llevaran en la mayor base militar del país.

«¿Cómo es posible… que las defensas aéreas no funcionaran?», preguntó un contador de 69 años que se identificó como Papa Juancho. «Nicolás Maduro fue destituido por traidores, porque con la seguridad que tenía, esto nunca debió haber sucedido», dijo.

Por su parte, el hijo de Maduro, Nicolás Maduro Guerra, también expresó sus sospechas sobre la presencia de espías en el entorno de su padre en un mensaje de audio compartido en redes sociales el domingo. «La historia dirá quiénes fueron los traidores», sostuvo.

Protestan frente a la Embajada de EE.UU. en Honduras 

También se registraron manifestaciones en Honduras. Un grupo de personas protestó este domingo frente a la Embajada de Estados Unidos en Tegucigalpa, la capital, para condenar “enérgicamente” lo que calificaron como una “agresión militar de Washington contra Venezuela” y denunciar el “secuestro” del presidente Nicolás Maduro y de su esposa.

“Estos hechos constituyen una grave y flagrante violación del Derecho Internacional, de la Carta de las Naciones Unidas y de los principios de soberanía y autodeterminación de los pueblos”, afirmó Yamileth González, presidenta de la Asociación de Solidaridad y Amistad Honduras-Venezuela.

Durante la lectura de un comunicado frente a la sede diplomática, donde se congregó más de un centenar de manifestantes, González sostuvo que la captura de Maduro y Cilia Flores representa “el avance del llamado corolario Trump a la Doctrina Monroe, una reedición abierta y descarada de la política de dominación colonial sobre nuestra América”.

Asimismo, señaló que la “agresión” contra Venezuela constituye un ataque “contra todos los pueblos de América Latina y el Caribe que se atreven a construir caminos soberanos”, y expresó su “solidaridad irrestricta” con el pueblo venezolano, con el gobierno que calificó de “legítimo” y con su “derecho a decidir su propio destino sin injerencias externas”.

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Venezolanos en Argentina exigen una “transición plena”

Mientras los partidarios de Maduro denunciaron su captura, miles de venezolanos residentes en otros países también salieron a las calles, aunque con un mensaje distinto: celebrar la acción de Estados Unidos y exigir una transición pacífica en su país tras la intervención.

Uno de los focos de estas movilizaciones se registró en Argentina. Este domingo, grupos de venezolanos se concentraron en Buenos Aires, la capital, para reclamar una transición plena a la democracia en su nación, luego de la captura de Maduro. 

Entre los manifestantes estuvo Pedro Sucre, un venezolano de 40 años radicado en Argentina desde 2011, quien expresó a EFE una postura cauta tras la detención de Maduro. “Me llenó de júbilo, pero nos preguntamos qué va a pasar ahora, porque no tiene precedentes”, afirmó.

Durante la movilización también participó la senadora del partido de gobierno Patricia Bullrich, quien sostuvo que Maduro “oprimió y destruyó Venezuela durante más de 26 años”, forzando la salida de casi nueve millones de venezolanos al exterior.