El Ministerio de Salud de Brasil ha enviado un equipo de emergencia a Roraima, un estado en la frontera con Venezuela. La misión tiene como objetivo evaluar las infraestructuras sanitarias, el personal, las vacunas y otros suministros. Los miembros del equipo forman parte del Sistema Único de Salud (SUS), que proporciona asistencia sanitaria universal y también incluye personal para prevenir y controlar riesgos sanitarios durante emergencias.

En un comunicado, el ministerio anunció que está desarrollando un plan para que el SUS pueda responder a un «posible agravamiento de la crisis internacional y un aumento en la demanda de migrantes en la región fronteriza» tras el ataque del gobierno de EE.UU.
«Hasta ahora, el flujo migratorio en la región sigue siendo el mismo», informa la cartera, añadiendo que los equipos enviados a Roraima cuentan con amplia experiencia en situaciones de tragedia y están identificando estructuras hospitalarias y evaluando la posibilidad de ampliarlas.
El gobierno brasileño también asegura que, si es necesario, instalará hospitales de campaña y ampliará las estructuras existentes para disminuir el impacto en el sistema de salud pública de Brasil.
En la misma nota, el Ministerio de Salud ofreció ayuda humanitaria a la Organización Panamericana de la Salud (OPS) mediante el suministro de medicamentos e insumos para diálisis, debido a que el principal centro de distribución en la ciudad venezolana de La Guaira fue destruido durante el ataque de EE.UU.
«El Ministerio de Salud reafirma la capacidad del SUS, un sistema de salud pública reconocido a nivel mundial, de proporcionar atención sanitaria gratuita a todas las personas en suelo nacional. Este derecho se garantiza incluso a los inmigrantes en las ciudades fronterizas, sin importar su estatus migratorio o nacionalidad», concluye la nota.