La tensión diplomática entre Estados Unidos y Dinamarca ha escalado tras las declaraciones de Donald Trump sobre la necesidad de controlar Groenlandia por motivos de «seguridad nacional». Ante esto, la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, ha advertido en declaraciones a la cadena TV2 que un ataque estadounidense contra un aliado de la OTAN supondría «el fin de la alianza militar y de la seguridad construida tras la Segunda Guerra Mundial».

«Si Estados Unidos decide atacar militarmente a otro país de la OTAN, todo se acabaría. Eso incluye la Alianza y, por tanto, la seguridad posterior a la Segunda Guerra Mundial», ha explicado la jefa del Gobierno danés, que también ha asegurado que está haciendo «todo lo posible» para evitar una escalada. Además, la primera ministra ha acusado a Washington de ejercer una «presión inaceptable» y de lanzar un «ataque irrazonable contra la comunidad internacional».

Las declaraciones de Frederiksen se producen después de que el primer ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, instase a Trump a renunciar a sus «fantasías sobre la anexión». «Basta de presiones. Basta de insinuaciones», señaló este lunes el líder groenlandés a través de su perfil de Facebook. «Las amenazas y la retórica reiterada de Estados Unidos son total y absolutamente inaceptables entre amigos», añadió.

Refuerza su defensa y la presencia de OTAN 

El primer ministro de Groenlandia afirmó que su gobierno está intentando «abrir el diálogo» con Estados Unidos «a través de los canales diplomáticos y políticos adecuados», pero que este «presupone respeto» y que este territorio, autónomo pero perteneciente a Dinamarca, toma sus propias decisiones y nadie irá a «apoderarse de él». El dirigente argumentó que este territorio «no puede ni debe compararse con Venezuela ni con otros países dominados por el caos y la dictadura».

Por su parte, el ministro de Defensa danés, Troels Lund Poulsen, reiteró este martes que Copenhague va a reforzar la defensa en Groenlandia y la presencia de la OTAN en la isla. «Estamos con los estadounidenses en esto», dijo Poulsen en referencia a las críticas de Washington sobre la falta de inversiones danesas en la defensa de esta isla ártica.

El Gobierno danés anunció ya hace un año que destinaría 2.000 millones de euros para comprar tres nuevos buques, más drones y mejorar la capacidad de sus satélites en la zona. En octubre pasado el Ejecutivo danés comprometió una nueva inversión de unos 3.700 millones para la defensa en el Ártico y el Atlántico Norte, incluido una nueva sede para el comando Ártico en Nuuk (capital groenlandesa) y un nuevo cable submarino entre la isla y Dinamarca, además de más barcos de patrulla.

«Quiero dejar claro que Groenlandia es una parte del Reino de Dinamarca. No percibo que nadie a nivel internacional cuestione esto», dijo hoy Poulsen. También recordó que Dinamarca y Estados Unidos tienen desde 1951 un acuerdo de defensa y que ese es el marco de la cooperación entre ambos países. Tanto Poulsen como el ministro de Asuntos Exteriores, Lars Løkke Rasmussen, participarán este martes en una reunión de urgencia del Comité de Asuntos Exteriores del Parlamento danés sobre «la relación del reino con Estados Unidos».