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Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela tras la captura de Maduro, desafía a Donald Trump y rechaza la injerencia de agentes externos en el gobierno del país.
Trump amenazó a Delcy Rodríguez con consecuencias mayores que las de Maduro si no actúa como espera Estados Unidos y mantiene un despliegue militar en el Caribe.
Rodríguez afirma que el pueblo venezolano está activo en las calles exigiendo la libertad de Maduro y su esposa, capturados por fuerzas estadounidenses.
Un informe de la CIA recomendó a Delcy Rodríguez como la mejor opción para liderar la transición en Venezuela tras la caída de Maduro, por su capacidad para mantener el orden y la estabilidad.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, quien asumió el cargo tras de la captura de Nicolás Maduro el pasado sábado por fuerzas estadounidenses en Caracas, advirtió este martes a quienes la «amenacen», sin mencionar a nadie en concreto pero en clara alusión a Donald Trump, que su destino «no lo decide sino Dios».
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó el sábado Delcy en una entrevista concedida al semanario The Atlantic: «Si no hace lo correcto pagará un precio muy alto, probablemente mayor que Maduro».
Y extendió su mensaje indirecto a otros gobiernos vecinos, en referencia al tráfico de drogas en la región, y dijo que tendrán «que hacer algo con México» para hacer frente a lo que consideró una amenaza por parte de los cárteles hacia EEUU, aunque no especificó medidas concretas.
El presidente puntualizó a su vez que el amplio despliegue militar que EEUU mantiene en el Caribe desde el verano para combatir el narcotráfico permanecerá en la región «en alto estado de alerta».
La presidenta encargada de Venezuela también ha señalado que ningún «agente externo» gobierna al país suramericano, después de que Trump asegurara que estará a cargo de coordinar la transición.

Esta es la tercera ocasión en la que Delcy desafía a Trump. La primera fue nada más producirse la detención de Maduro, cuando aseguró que era «el presidente legítimo de Venezuela».
La segunda se produjo este lunes cuando juró el cargo de presidenta. En la Asamblea Nacional de Venezuela proclamó que venía «como vicepresidenta ejecutiva del presidente constitucional Nicolás Maduro a prestar juramento».

Delcy Rodríguez jura el cargo como presidenta de Venezuela.
Efe
«Vengo con dolor por el sufrimiento que se le ha causado al pueblo venezolano, luego de una agresión militar ilegítima contra nuestra patria; vengo con dolor por el secuestro de dos héroes que tenemos de rehenes en los Estados Unidos», declaró en tono solemne.
Esta noche ha señalado al canal estatal Venezolana de Televisión (VTV) en declaraciones recogidas por Efe que «estamos acá gobernando junto al pueblo, el Gobierno de Venezuela rige nuestro país, más nadie, no hay agente externo que gobierne a Venezuela».
Rodríguez indicó que el pueblo venezolano está activo en las calles, marchando para exigir la libertad del mandatario Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, capturados por Estados Unidos tras un ataque militar en Caracas y tres estados vecinos en la madrugada del sábado.
«Hemos crecido en fortaleza, hemos crecido espiritualmente para afrontar los desafíos, las agresiones, las amenazas. En lo personal, quienes me amenacen, lo digo: mi destino no lo decide sino Dios, esa es mi respuesta», agregó.
La presidenta encargada ha pedido además a los venezolanos que sigan trabajando para que en este nuevo año se cumplan los objetivos de los sectores productivos.
Calma tensa
Al margen del cruce de amenazas entre Trump y la nueva jefa de Estado, tras la toma de posesión de Rodríguez como presidenta reina una calma tensa en Venezuela.
Según un informe clasificado de la CIA presentado a Trump antes de la operación militar que acabó con la captura de Maduro, Delcy y los altos cargos del régimen chavista eran los actores mejor situados para mantener el orden si el mandatario era removido.
En el documento, la agencia de inteligencia señalaba expresamente a la entonces vicepresidenta como la figura con mayor capacidad para garantizar la estabilidad institucional, sostener al aparato militar y evitar un colapso del Estado.
Las fuentes que maneja el diario ‘Wall Street Journal’ señalan que el informe fue compartido con un grupo reducido del equipo de seguridad nacional de Trump y se convirtió en un elemento clave para la elaboración del «día después» de la caída de Maduro.
Esta visión pragmática chocó frontalmente con las aspiraciones de la oposición venezolana, encabezada por la Nobel de la Paz María Corina Machado, que reclamó el reconocimiento internacional como presidente de Edmundo González.
El informe apuntaba a que un sucesor surgido del propio chavismo tenía más probabilidades de controlar a las fuerzas armadas, contener eventuales estallidos sociales y asegurar la continuidad administrativa que una oposición sin palancas reales dentro del poder.
Todos estos factores acabaron pesando en la decisión de Trump, ya que aportan mayor seguridad a los intereses estadounidenses en Venezuela.