Pisuerga ha vivido un año 2025 muy malo con el descenso a Segunda FEB consumado, pero el regreso a la tercera categoría ha devuelto la ilusión en el pabellón vallisoletano. Y lo ha hecho a base de baloncesto, con una afición entregada para la causa (más de 3.000 espectadores en el último partido en Pisuerga). La muestra clara de que si en la cancha se ofrecen cosas positivas la grada responde y se vuelca con el equipo.

Iñaki Ordoñez ataca en el poste bajo ante Azpeitia.

Este buen momento se prolonga hasta el punto de que el CBC Valladolid inicia el año 2026 como líder de Segunda FEB, empatado a 23 puntos con Biele ISB y Córdoba, además de los 10 triunfos conseguidos y solo tres derrotas. Esta llegada a la parte puntera de la clasificación es en gran parte por la resiliencia y capacidad de sobreponerse a los malos momentos que demuestra el conjunto morado jornada tras jornada. Los de David Barrio han tenido que luchar con y contra las goteras junto a unas lesiones que han mermado al equipo en el día a día. Tanto es así, que son escasos los días que han estado todos disponibles para el técnico, por no decir casi ninguno.

A esto hay que sumarle que tiene muchos líderes dentro de la cancha, los cuales son capaces de echarse el equipo a la espalda cuando más se necesita su aportación (como Pau Isern, Jacob Hanna o Iñaki Ordóñez, aunque son las actuaciones corales las que más rédito dan a los pucelanos). También se debe poner en valor tanto a la defensa que crece ante la adversidad como al ataque, ya que el CBCV es el equipo que más puntos anota (1005 en los 13 partidos jugados, 85,3 de media), el segundo con mayor porcentaje de acierto en tiros de dos y el segundo con mayor conversión de triples con un 34,7%. Haney (octavo mejor anotador de la Liga con más de 15 puntos de media) e Isern y Ordóñez con más de 13 puntos convertidos se cuelan también entre el top10 y el top20. Tener enchufados a tantos jugadores de cara al aro siempre es positivo.

La complejidad de la categoría reside en la igualdad (14 equipos en ocho puntos y cualquiera puede ganar a cualquiera) y para ello es fundamental la gestión que cada entrenador haga de su equipo. Ahí es donde sobresale la figura de Barrio. Y es que no solo es importante jugar mejor o peor al baloncesto (el conjunto pucelano despliega un muy buen juego por momentos), sino también a la gestión: de las emociones, de las lesiones, de los arbitrajes y todo lo que pueda volver se en contra y el técnico morado tiene a todos sus jugadores enchufados.

Son cuatro victorias consecutivas y solo en Ponferrada el equipo se dejó ir en exceso para acabar cayendo más allás de los 20 puntos. Siempre en partido, siempre compitiendo y bsucando que los momentos clave caigan a favor. Solo el primer clasificado asciende de manera directa y del segundo al octavo se jugarían un playoff de promoción a cara de perro para dirimir el otro ascendido. Es decir, el que quiera evitarse más sufrimiento del debido de be sudar tinta y no bajar el pistón para conseguirlo y ahora mismo el CBC Valladolid es candidato a ello, aunque a principio de temporada hubiera más dudas, con 13 partidos más por delante en los que si compite de esta forma las opciones de pelearlo van a seguir intactas.

Un mes de enero que debería ser asequible

Lo más inmediato son tres encuentros durante este mes de enero que deberían ser fáciles de solventar para el CBCV. El próximo encuentro fuera de casa contra Toledo (séptimo clasificado), el siguiente en Pisuerga ante LogroBasket (undécimo) y el último del primer mes del año contra un Valle de Egües al que asestaron una de las mayores victorias hasta la fecha (95-70 en el partido de ida en Pisuerga). Si no le tiembla el pulso, Valladolid debería seguir en la parte alta al iniciar el mes de febrero.