El partido que disputarán Barça y Maccabi a las 20.30 horas en la vigésima jornada de la Euroliga ha empezado a jugarse mucho antes con la protesta de casi un centenar de personas que clamaban contra el «Estado genocida de Israel» y pedían que no se disputase el choque.

Por una serie de circunstancias, el Maccabi juega ya con el calor de su afición como local y lo hace este martes a puerta cerrada en Barcelona y el viernes en el Movistar Arena contra el Real Madrid de Sergio Scariolo. De todas formas, la manifestación iba mucho más allá de los temas deportivos.

El encargado de poner voz de manera oficial a una protesta que comenzó a eso de las siete de la tarde en la calle Arístides Maillol frente al Palau fue Jaume Asens, eurodiputado de Comuns. Lo curioso es que el político centró sus críticas en el FC Barcelona por encima de instituciones y otras autoridades.

«Queremos denunciar el silencio cómplice del Barça. Si hemos salido de Eurovisión, si estamos pidiendo que Israel no participe en la próxima Vuelta (Ciclista a España) ¿por qué seguimos tolerando que Israel participe en la Euroliga?», se quejó Asens.

«Ajuntament (de Barcelona) o Generalitat (de Catalunya) podrían haber pedido que se expulsara a Israel de la Euroliga, pero el Barça como equipo participante tiene una mayor responsabilidad. España ha decidido salir de Eurovisión y el Barça podría plantearse también salir de la Euroliga», prosiguió.

«Si no se lo plantea, al menos podría plantear el debate en la Euroliga y no lo ha hecho. Ha permitido que el Maccabi siga jugando con normalidad. Es verdad que se va a jugar a puerta cerrada y esto es una alteración de la normalidad que nos parece bien. Es una victoria de la presión social, pero no es suficiente», añadió.

Una medida que favorece precisamente al Maccabi y también al Hapoel Tel Aviv, que juegan con público como locales y a puerta cerrada en sus visitas a pistas españolas. Tras sus palabras, la protesta continuó con gritos como «No al Estado genocida de Israel», «Vergüenza» o «Israel mata niños y niñas».

Todo ello en una tarde-noche especialmente dura en la Ciudad Condal con temperaturas en torno a cinco grados positivos. Ello no impidió que casi un centenar de personas se manifestase contra el Estado de Israel y calificase repetidamente como «genocidio» su respuesta al atentado de Hamas del 7 de octubre de 2023.