El Chalon y el Levice dan el primer paso hacia el ‘Top 16’ de la BCL, en el que ya esperan el Unicaja y el … Joventut dentro del Grupo K, aunque para rematar la faena deberán ganar al menos un parido más de sus ‘play-in’ al mejor de tres, ante el Promitheas y el Wurzburg, respectivamente. El jueves se disputarán los segundos partidos de las eliminatorias, que podrían esclarecer la situación de los cuatro grupos. Los terceros partidos, en caso de ser necesarios, se disputarán entre el martes y el miércoles que viene.

El Levice dio la sorpresa a domicilio y venció en la pista del Wurzburg (89-92), el teórico favorito de la eliminatoria, para dar un paso al frente en sus aspiraciones de acceder al ‘Top 16’ de la BCL. Sólo tras el descanso, en el inicio del tercer cuarto, tuvo un momento de dominio y claridad el cuadro germano, que volvió a verse sometido por el equipo eslovaco cuando el tercer período maduró. Menta (Wurzburg, 30 puntos) y McGill (Levice, 29) fueron los grandes nombres propios del partido, que libraron un particular y titánico pulso anotador en lo individual.

Sí cumplió con su cartel de favorito el Chalon, que erosionó y venció a su rival, el Promitheas (93-78), sin sufrir demasiado. Impuso durante todo el encuentro su nivel y al final le asestó el golpe de gracia para poner una diferencia final de quince puntos en el marcador. Nate Daring, con 23 puntos, fue el gran nombre propio del triunfo francés en este primer asalto de la eliminatoria por acceder al ‘Top 16’.

Más allá, la primera jornada de los ‘play-in’ dejó una imagen muy comprometida para la imagen del torneo. El Hapoel Holon-Trapani terminó con un marcador de 38-5 y a los siete minutos, en el primer cuarto, porque el conjunto italiano se quedó con sólo un jugador sobre la cancha. Los problemas económicos propiciaron que se plantaran en el partido con sólo cinco jugadores (dos de ellos nacidos en 2007 y 2008) tras una desbandada en la plantilla.

Tres se retiraron, alegando lesiones, y cuando quedaban sólo dos en pista uno quedó eliminado tras cometer cinco faltas personales. El reglamento dice que ha de haber, al menos, dos jugadores para que el envite se pueda disputar, por lo que el partido terminó en ese momento y el cuadro israelí, que juega sus encuentros como local en Bulgaria, salió ganador sin despeinarse. Se presentaron en el partido para evitar una posble multa por parte de la FIBA que pudiera lastrar más si cabe delicada situación.