París (Francia)

INTERVENCIÓN DEL PRESIDENTE DEL GOBIERNO, PEDRO SÁNCHEZ

Buenas tardes.

Ante todo, feliz año a los medios de comunicación que nos acompañan hoy aquí en esta rueda de prensa, y por supuesto también al servicio diplomático y al embajador de España en Francia.

Gracias por cubrir, por tanto, esta rueda de prensa desde París.

Como saben, comparezco para informarles de esta importante reunión de la coalición de voluntarios que se ha producido en el día de hoy en la capital de Francia.

Quiero, en primer lugar, agradecer tanto al presidente Macron, como al primer ministro británico Starmer, como al canciller alemán Merz, el liderazgo de esta coalición de voluntarios. Una coalición que, como saben, integra nada más y nada menos que a 35 países, no solamente países europeos, sino también, lógicamente, países de otras latitudes geográficas, como puede ser Estados Unidos, Canadá o también países asiáticos, como es el caso de Japón o países de Oceanía, como es el caso de Australia o de Nueva Zelanda. 35 países, por tanto, que llevamos trabajando codo con codo desde hace un año para apoyar a Ucrania en su lucha por la libertad.

Nos hemos reunido un día, en fin, muy importante para muchas familias españolas, como es un 6 de enero y nos hemos reunido porque nos hallamos en un momento decisivo para la seguridad europea y también por tanto para la estabilidad del orden internacional basado en reglas.

Un momento de incertidumbre sin duda alguna. Los medios de comunicación han venido recogiendo a lo largo de estos últimos días, de estas últimas horas algunos de los aspectos de esa incertidumbre del orden internacional, pero también un momento de esperanza, un momento de oportunidad.

Y es también lo que me gustaría subrayar hoy en esta comparecencia, porque por primera vez en mucho tiempo, desde hace ya cuatro años que se inició la invasión de Putin a Ucrania, por primera vez empiezan a cobrar forma un marco de seguridad que puede permitir eventualmente que termine la guerra y se alcance, por tanto, una paz justa y duradera en Ucrania, que es lo que hemos venido defendiendo los europeos desde el inicio de esta agresión, de esta invasión injusta, absolutamente injustificada e ilegal por parte de Putin.

Es verdad que estamos cerca de ese acuerdo, como he dicho antes, dentro de la coalición de voluntarios de Estados Unidos de los países europeos y también de Ucrania, a la espera, lógicamente, de que esa propuesta se materialice, se fragüe y por tanto pueda ser posteriormente debatida y eventualmente acordada también con Rusia para llegar a esa paz.

Pero sí me gustaría destacar tres aspectos fundamentales que se han debatido en el día de hoy y en los que creo que hemos podido avanzar sustancialmente.

El primero de ellos es que en el momento, y subrayo esto, en el momento en el que se acuerde ese alto el fuego y por tanto comience la paz y el fin de la guerra entre Rusia y Ucrania, se tendrán que plantear un esquema de garantías de seguridad en Ucrania, donde la coalición de voluntarios de estos 35 países tendremos que arrimar el hombro y por tanto, participar activamente. Empezamos, por tanto, a tener un plan concreto de cómo articular y cómo desplegar esas garantías. En definitiva, de cómo proteger a la población civil que hoy está siendo agredida en Ucrania. Evitar que haya nuevos conflictos y, por tanto, que se consolide la paz y que de una vez por todas termine esta guerra. Hoy hemos podido debatir ese plan de garantías de seguridad.

Constatar también la voluntad tanto de Estados Unidos como de todos los aliados europeos y más allá de Europa, para poner en marcha ese esquema de garantías de seguridad.

Y en ese contexto, yo estoy convencido de que España debe formar parte de ese esfuerzo, de que España, como un gran país europeo, como una democracia perfectamente integrada en el orden internacional, que defiende ese orden internacional basado en reglas, debe formar parte de la solución.

Y por eso quiero anunciarles que en los próximos días, la próxima semana contactaré con la mayoría de los grupos parlamentarios de la Cámara para plantearles cómo creo que deberíamos sumarnos desde España, y cuál debería ser nuestra contribución, siempre y cuando se logre esa paz, ese alto el fuego y se acuerde por tanto, el fin de esta invasión.

En segundo lugar, España desde el principio ha defendido el acceso de Ucrania a la Unión Europea y, por tanto, vamos a seguir ayudando en ese fin tanto a Ucrania como también lógicamente a la Comisión Europea.

Y finalmente el tercero de los aspectos para la paz que hemos discutido hoy es la reconstrucción de Ucrania. Un país que desgraciadamente viene sufriendo un ataque brutal por parte de las fuerzas armadas rusas y que necesitan, por tanto, del apoyo, de la solidaridad financiera por parte de la comunidad internacional, singularmente de esta coalición de voluntarios, también, lógicamente de la Unión Europea, para poder reconstruir y poder recuperar la senda de prosperidad que le fue cercenada como consecuencia de esta invasión.

Por eso, tanto la Unión Europea como los Estados miembros de la Unión Europea y, más allá de la Unión Europea, como también otros países, también los norteamericanos, estamos listos para poner en marcha lo que se ha venido a denominar paquete de prosperidad para Ucrania que contenga ayudas, préstamos, incentivos, mecanismos de apoyo, para reconstruir sus infraestructuras y también redinamizar su economía.

En definitiva, sentar las bases para una nueva prosperidad en Ucrania cuando se logre la paz y por tanto podamos establecer esa senda de reconstrucción de un país, que ha sido durante cuatro años, está siendo durante estos cuatro años azotado por esta guerra.

La Comisión Europea está preparando una propuesta para articular la contribución europea y evidentemente, dentro de esa contribución europea, España, confío, se sumará a ella como lo que es: la 4.ª mayor economía de la Unión Europea y una de las que más está creciendo en estos momentos.

Estos tres elementos: el de las garantías de seguridad, el del acceso de Ucrania a la Unión Europea y el paquete de reconstrucción, suponen la base sobre la que construir una paz justa y duradera en Ucrania y, por tanto, garantizar la seguridad y la prosperidad de Europa.

Y esperamos desplegarlos tan pronto como lleguemos a este acuerdo y también, tan pronto como Putin acepte un alto el fuego y ponga fin a esta agresión, como he dicho antes, injusta, injustificada e ilegal.

Este compromiso con Ucrania se inscribe naturalmente, cuando hablamos de la política exterior española, en una visión geopolítica mucho más amplia. Primero, de nuestro compromiso inequívoco con Europa, con el proyecto que define también a nuestro país. Pero también con una visión que se niega a olvidar las lecciones que nos dejaron las terribles guerras en el siglo XX y que sigue creyendo que en el orden internacional basado en reglas. Por tanto, el orden internacional debe basarse en la observancia de reglas justas y no en la ley de la selva. Y esto se puede aplicar, por supuesto, a Ucrania, que ha sido objeto de la reunión de hoy, pero también lógicamente, a Gaza.

Y es por eso por lo que también nos preocupan enormemente los acontecimientos que se están produciendo en otras partes del mundo, como es el caso de Venezuela.

Como saben, el Gobierno de España desde el primer momento, nunca reconoció al gobierno de Maduro porque infringió las reglas, porque su elección fue ilegítima y, precisamente, por ese motivo tampoco puede reconocer la legitimidad de una acción militar que es a todas luces ilegal, que viola el derecho internacional y cuyo único objetivo no parece ser otro que el de cambiar un ejecutivo de otro país para apropiarse de sus recursos naturales.

La operación en Caracas supone un precedente terrible y un precedente muy peligroso. Un precedente que, por cierto, nos recuerda a agresiones pasadas y que empuja al mundo a un futuro de incertidumbre y de inseguridad como el que ya padecimos tras otras invasiones guiadas por la sed del petróleo.

Como país, España, que cree en la paz, en la diplomacia y en la Carta de las Naciones Unidas, evidentemente no podemos aceptarlo, como tampoco podemos aceptar que se amenace explícitamente la integridad territorial de un Estado europeo como es el caso de Dinamarca.

No podemos aceptarlo, no lo vamos a hacer como país, como gobierno. No nos vamos a callar ante violaciones que se están produciendo en el derecho internacional y que, por desgracia, cada vez son más recurrentes. Y, por tanto, España no va a ser cómplice de tal atropello.

Nosotros apoyaremos, como hemos hecho siempre, a nuestros aliados. Estaremos siempre del lado de la legalidad para que se respete esa legalidad internacional y, pondremos todos los recursos que tenemos en nuestra mano para reforzar el multilateralismo que, por desgracia, hoy, está siendo debilitado.

Sé que mucha gente pensará que estas son solo palabras, pero las palabras son importantes, son muy importantes. El peso de las palabras, sobre todo en política internacional, sobre todo cuando estamos hablando de diplomacia frente a la ley del más fuerte, a la ley de la selva. Precisamente es lo que debemos defender en este momento y, lo haremos aún a sabiendas de que pueda molestar a alguno, porque estamos convencidos de que sin respeto a esa legalidad internacional, sin el respeto a la soberanía nacional y a la integridad territorial de las naciones, que son principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas, evidentemente, no puede haber prosperidad en el corto, en el medio y en el largo plazo y, por tanto no puede haber tampoco estabilidad.

Así que muchas gracias. Me detengo aquí, y quedo a disposición de las preguntas que me hagan los medios de comunicación.

P.- (José Miguel Blanco, Agencia EFE) Gracias. Buenas tardes, presidente. Ha comentado que piensa hablar con todos los grupos parlamentarios respecto a lo que sería esa contribución española en un futuro de paz. ¿Piensa hablar directamente con el señor Feijóo también?

Y si el planteamiento que piensa hacer es que pueda haber presencia de militares españoles en esa hipotética fuerza de paz.

Y respecto a Venezuela, su gobierno está siendo de los más críticos de la Unión Europea con esa operación, pero en este momento ¿Considera que Delcy Rodríguez es la persona adecuada para liderar este momento? y si piensa mantener algún contacto con ella después de que se haya sabido que le han pedido la liberación de los presos políticos españoles.

Gracias.

Presidente.- Bueno, muchísimas gracias Josemi por sus preguntas.

En relación con la primera de las preguntas, efectivamente me voy a reunir con la mayoría de los grupos parlamentarios de la Cámara a partir del próximo lunes, y efectivamente lo haré para informar sobre los avances sustantivos que se han producido dentro de los trabajos que llevamos más de un año desarrollando a nivel técnico todos los Estados miembros de esta coalición de voluntarios.

Creo que es muy importante recordar varias cuestiones sobre estos cuatro años de guerra.

Primero, que estamos ante una oportunidad y por tanto hay una puerta abierta a la esperanza para que el año 2026 sea el año que acabe con esta guerra en Ucrania. Y creo que esta es una muy buena noticia porque, como hemos dicho desde el principio, ni Ucrania ni Europa nunca quisimos esta guerra. Rusia nunca se vio amenazada ni por Ucrania, ni por tanto por Europa.

Y que esta invasión de Putin a Ucrania no era solamente para cercenar la libertad o la independencia de Ucrania, sino también para poner en solfa el modelo de convivencia, el sistema político de libertades y de democracia que nos hemos dado los europeos durante muchísimas décadas después de la Segunda Guerra Mundial y que, por cierto, en el año 2025 conmemoramos nosotros como España nuestro ingreso en la antigua Comunidad Económica Europea, hoy la Unión Europea.

En segundo lugar, que la política exterior española, siempre en relación con Ucrania, ha sido la misma de apoyo férreo, rotundo, absoluto a su lucha por la libertad.

Y lo hemos hecho de muchas maneras. Lo hemos hecho desplegando tropas en el marco de la OTAN en el frente oriental. Lo hemos hecho firmando un acuerdo bilateral de seguridad con Ucrania que nos implicó en el año 2024 desembolsar mil millones de euros. En el año 2025 también estamos en esos parámetros, en esas cifras, y es un acuerdo, por cierto, bilateral, que tiene una duración creo recordar que de diez años, si la memoria no me falla.

En tercer lugar, que hemos estado formando también a militares ucranianos en suelo español.

Y finalmente que, además de dar capacidades militares, además de ayudar desde el punto de vista humanitario, tenemos más de 250.000 ucranianos y ucranianas refugiados en nuestro país que gozan de un estatus de refugiado, de derechos, de libertades, y de acceso a los servicios sociales como cualquier otro ciudadano español.

Por tanto, en coherencia, España, como gran país europeo, por supuesto que dice que sí a participar si se produce ese alto el fuego y por tanto se abre la oportunidad de consolidar la paz y de acabar definitivamente con la guerra en el frente oriental, en este caso de Ucrania, a participar en esos dos ámbitos. Uno, el de la reconstrucción con recursos económicos a través de la Unión Europea y también los que podamos dar nosotros bilateralmente. Y dos, contribuyendo a esas garantías de seguridad.

Las garantías de seguridad están aún por definir. Yo sí que manifiesto que el Gobierno de España sí planteará el que podamos abrir la puerta a una participación de capacidades militares en Ucrania, pero desde luego en el ámbito de las garantías de seguridad que vamos a ofrecer estos 35 países. Informaré lógicamente cuando esto se materialice, cuando tengamos un planteamiento mucho más concreto en el que evidentemente están participando también nuestros equipos técnicos, informaré debidamente a la Cámara, en este caso al Congreso de los diputados y también al conjunto de la ciudadanía española.

Creo que esto es muy importante por dos motivos. En primer lugar, porque somos un gran país europeo. Somos una democracia inscrita en la comunidad internacional y estamos dispuestos, como hemos hecho en otras muchas latitudes del planeta, a consolidar la paz con la presencia de las Fuerzas Armadas españolas. Y, eso lo hemos hecho en otras latitudes y en otros puntos del mundo. ¿Cómo no lo vamos a hacer en Europa? Por supuesto que también vamos a contribuir en Europa a esa paz, a esa seguridad colectiva y a la defensa de nuestro proyecto común que es Europa.

Y, respecto a Venezuela, si le puedo confirmar que evidentemente la intención que tengo como presidente del Gobierno es la de tener una interlocución tanto con la oposición venezolana, en este caso con el líder de la oposición venezolana, Edmundo González, que vive, por cierto, en España, como con la actual presidenta Delcy Rodríguez de Venezuela. Porque, creo que España puede jugar un papel de mediación, de contribución a que se sustancie una transición que acabe en unas elecciones limpias, libres, donde el pueblo venezolano pueda votar en libertad y decidir libremente sobre su futuro.

P.- (Raquel Villaecija, El País) Buenas tardes, yo quería preguntarle que el ministro Albares dijo ayer que hubiera esperado un comunicado un poco más fuerte por parte de los países europeos. Quería preguntarle si no cree que la reacción está siendo un poco tibia. Y luego quería preguntarle también por la postura de la oposición que acusa al Gobierno de complicidad con Maduro, y si cree que María Corina Machado debería tomar el poder. Gracias.

Presidente.- Mire, yo respecto a la primera de las cuestiones, le diré, Europa, la comunidad internacional o al menos la región latinoamericana y caribeña, con la que nosotros tenemos una, evidentemente, una relación muy estrecha, pero particularmente Europa, que es por lo que usted pregunta, podremos tener distintos matices, podremos tener distintas intensidades. Es evidente que nosotros hemos ido más allá que otros países europeos, pero creo que el compromiso con el orden internacional basado en reglas y el respeto a los derechos humanos, eso es algo que caracteriza Europa y ha formado parte del contenido del posicionamiento europeo de sus instituciones comunitarias y también de los países europeos. Desde el mismo instante en el que se conoció esta operación militar en Venezuela.

En segundo lugar, yo lo que pediría es, doy siempre el mismo ejemplo desde que soy presidente del Gobierno, hemos dado más de 200.000 permisos de residencia por razones humanitarias a venezolanos y venezolanas que han salido de Venezuela precisamente por ser perseguidos por parte del régimen de Maduro. No deja de ser curioso que las personas que salen de Venezuela huyendo de ese régimen a donde decidan ir es a España. De hecho, buena parte de los líderes de la oposición están en España.

Antes he mencionado a Edmundo González, pero hay otros muchos, como bien usted sabe, que viven en España. Por tanto, creo que el compromiso que tiene el Gobierno de España ha sido muy claro desde el principio. Lo he dicho antes en mi intervención, no reconocimos al régimen de Maduro por considerar que no se habían respetado las reglas y, además, así lo atestiguó también Naciones Unidas, en el informe que se hizo sobre las elecciones, las últimas elecciones presidenciales en Venezuela.

En segundo lugar, una ilegitimidad no puede ser respondida con una ilegalidad al derecho internacional, que es lo que ha sucedido durante estos últimos días en Caracas.

Y, finalmente, lo que hemos dicho siempre es que se tiene que abrir un proceso de diálogo sobre el futuro de Venezuela entre venezolanos. Son ellos y ellas los que tienen que decidir libremente en unas elecciones quién es su presidente o presidenta.

Ese es el posicionamiento que tiene el Gobierno de España.

Por eso, nos abrimos a hablar con las distintas partes, porque creemos, en fin, que el objetivo merece la pena de una vez por todas, dar un horizonte de democracia, de libertad y de prosperidad a un país con el que nos sentimos muy próximos como es Venezuela.

Muchísimas gracias por sus preguntas, también por atender a esta rueda de prensa y como he empezado mi intervención, les deseo a todos y a todas un muy feliz 2026.

(Transcripción editada por la Secretaría de Estado de Comunicación)
(Intervención original en español)