Disminuir las diferencias, reducir el peligro entre las nuevas reglas para el ciclismo de 2026

2026 y el ciclismo profesional se prepara para un “reseteo” técnico sin precedentes, reglas en un marco en el que la UCI ha movido ficha para frenar la escalada tecnológica y devolver el protagonismo a la seguridad y la igualdad mecánica.

Leemos desde restricciones en la aerodinámica de los cascos hasta límites en las dimensiones del cuadro, estas nuevas reglas obligarán a equipos y fabricantes a rediseñar sus estrategias (y sus bicicletas) para no quedar fuera de juego.

CCMM Valenciana
Adiós a los cascos de crono en ruta

La UCI ha trazado una línea roja definitiva entre los cascos de ruta y los de contrarreloj.

A partir de 2026, los cascos para etapas en línea deberán cumplir tres requisitos estrictos: tener aberturas de ventilación visibles, no cubrir las orejas y, sobre todo, no podrán integrar visera.

Esto impedirá que ciclistas como los DSM o Victor Campenaerts utilicen modelos aero extremos que difuminaban la frontera con la disciplina cronometrada.

El fin de los manillares ultraestrechos

En un intento por mejorar la seguridad y el control de la bicicleta, se impone una anchura mínima de 400 mm (medida de exterior a exterior).

Además, se limita el famoso flare (la inclinación de las manetas hacia adentro) a un máximo de 10 grados, garantizando una distancia mínima de 280 mm entre las manetas.

Esta norma busca evitar posiciones aerodinámicas que comprometían la capacidad de reacción y frenado de los corredores.

Límites a la anchura de horquillas y tirantes

Para frenar los diseños de cuadros “hiper-anchos” que desvían el flujo de aire alrededor de las piernas del ciclista, la UCI introduce dimensiones máximas internas.

La distancia entre las patas de la horquilla delantera no podrá superar los 115 mm, mientras que los tirantes traseros se limitan a 145 mm.

Marcas que han apostado por diseños muy abiertos, como Factor o BMC, tendrán que ajustar sus modelos para cumplir con estas cotas.

Perfil de llanta máximo de 65 mm

Se acabó el uso de ruedas de perfil extremo en carreras con salida en grupo.

La altura de la llanta estará capada a 65 mm.

El objetivo es reducir la inestabilidad causada por vientos laterales en el pelotón, algo que la UCI considera un factor de riesgo creciente a medida que las velocidades medias siguen aumentando en las competiciones profesionales.

Restricción en los desarrollos

Aunque ha habido debate sobre el uso de piñones de 10 dientes (comunes en SRAM), la UCI planea limitar el desarrollo máximo para igualar fuerzas y, teóricamente, controlar las velocidades máximas.

Se ha hablado de un límite de 54×11 como estándar, lo que obligaría a algunos fabricantes a rediseñar sus transmisiones o a los equipos a prescindir de sus marchas más largas.