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A las 23:59 minutos, exactamente en el primer segundo del último minuto del año, la brillante bola comienza su descenso mientras millones de voces gritan, como jaleándola, descontando el tiempo que resta para celebrar Año Nuevo. Cada año, a la medianoche del 31 de diciembre, las miradas se concentran en la bulliciosa Times Square, que, en ese momento, se convierte en un símbolo urbano de esperanza, cambios, proposiciones y sueños para un gran número de personas en el mundo entero. 3,2,1… ¡New Year!
El peso del Times
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Times Square es un mundo de pantallas.
En 1904 Nueva York ya era una ciudad vibrante, en continuo cambio, el paraíso de los mayores emprendedores del siglo. Entre ellos, el inmigrante alemán Adolph Simon Ochs, propietario en aquel entonces de The New York Times, quien sabía que el paisaje urbano más importante del mundo estaba entre la intersección de Broadway con la Séptima Avenida, justo en la Plaza Longacre.
El caso es que en ese año el famoso periódico se mudó a un edificio ubicado en ese cruce, llevando consigo no solo a sus empleados sino también imponiendo su nombre. Adolph Simon Ochs hizo todo lo necesario para que la ciudad cambiara el nombre por el de la famosa publicación que controlaba.
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Aquella primera Nochevieja de 1904

Foto_ Robert Bye – Unsplash
Publicidades, comercios, teatros, restaurantes y mucha pero mucha gente se concentra en este cruce de Manhattan.
La influencia del The New York Times en todo esto no solo se ciñe al nombre del lugar. La celebración de la llegada del nuevo año en 1904 fue una perfecta maniobra de marketing por parte del periódico, quien congregó a miles de personas frente a su nueva sede: el por entonces segundo rascacielos más alto de la ciudad. “Desde la base hasta la cúpula, la estructura gigante estaba encendida: una antorcha para dar la bienvenida al nuevo año…», se describió en un artículo costumbrista de la efeméride publicado en el mismo periódico.
El edificio se convirtió en el epicentro de una inigualable celebración de Nochevieja. Ochs no escatimó en gastos para asegurar una fiesta inolvidable. Un festival callejero que abarcó todo el día culminó con un deslumbrante espectáculo de fuegos artificiales lanzados desde la base de la torre. A la medianoche, el clamor de más de 200.000 asistentes resonaba, según se crónicas de la época, desde lugares tan distantes como Croton-on-Hudson, ubicado a 48 km al norte a lo largo del río Hudson. El evento fue tan exitoso que reemplazó de manera permanente al anterior lugar preferido de la ciudad para despedir y dar la bienvenida al Año Nuevo, la Trinity Church en el Bajo Manhattan.
Breve historia de la bola de Times Square
Foto: iStock
El descenso de la bola marca el ritmo de la Nochevieja en Nueva York.
Como parte de las festividades de 1907 y 1908, los camareros de los legendarios restaurantes de lujo que rodeaban la plaza recibieron sombreros de copa que funcionaban con pequeñas baterías adornados con los números «1908» hechos con pequeñas bombillas: parecían un ejército danzante del nuevo año que estaba por llegar.
Posteriormente, la imponente esfera descendió de manera ininterrumpida, a excepción de los años 1942 y 1943, cuando la ceremonia fue interrumpida debido a la oscuridad impuesta por la guerra en las luces de la ciudad de Nueva York. No obstante, las multitudes continuaban congregándose en Times Square durante esos años, dando la bienvenida al Año Nuevo con un minuto de silencio.
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Una bola sostenible

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La famosa bola pesa más de tres toneladas.
La famosa bola que, mediante su bajada, anuncia el nuevo año lleva instalada desde la Nochevieja de 1907. En sus orígenes, esta estructura de metal estaba recubierta de bombillas pero desde 2008 esta piel fue sustituida por una de luces LED. Se estima que cada año, gracias a las retransmisiones televisivas, mil millones de personas la observan atentas desde todo el mundo.
La belleza y la eficiencia energética del Centennial Ball inspiraron a los propietarios del edificio One Times Square a construir el Big Ball permanente que pesa casi seis toneladas y más de tres metros y medio de diámetro. Los 2.688 triángulos de Waterford Crystal están iluminados por 32.256 LED Philips Luxeon. Esta bola de Nochevieja en Big Times Square es ahora una atracción que brilla durante todo el año a la vista del público de enero a diciembre.
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¿Cómo disfrutar del Año Nuevo?
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Miles de personas se congregan en Times Square para ver el descenso de la bola.
El evento se inicia poco antes de las 18:00 hora local (medianoche en España), cuando la gran bola de Nochevieja de Times Square asciende al pináculo del poste en One Times Square (esquina de Broadway con la Calle 43). Exactamente, a las 23:59 la esfera realizará su descenso de 60 segundos por el asta de la bandera para marcar el inicio del Año Nuevo. Pero los asistentes comienzan a congregarse en la tarde del 31 de diciembre, ya que el acceso a las zonas de observación se habilita por orden de llegada.
Para presenciar desde una zona de observación, hay que dirigirse a los accesos ubicados en las calles 49, 52 y 56 en las avenidas 6 y 8. La alternativa es verlo en la web de la plaza, en una transmisión que dura seis horas y media y está libre de anuncios.