El sector vitivinícola es uno de los pilares económicos de España. Representa cerca del 2% del PIB, proporciona más de 360.000 empleos y juega un papel crucial en la economía rural. De acuerdo con la Federación Española del Vino (FEV), el país produjo más de 32 millones de hectolitros en 2023.

“España está llena de pequeñas bodegas en diferentes regiones y creo que esto es precisamente lo que le otorga al sector su singularidad y su importancia”, señala José Luis Benítez, ingeniero agrónomo por la Universidad Politécnica de Madrid y director general de la federación.

España es, además, el primer exportador mundial en volumen y el tercero en valor. Sus vinos se venden en 180 países de todo el mundo, sobre todo en Alemania, EE.UU., Reino Unido y Francia. En 2023, el país contaba con casi 4.000 bodegas exportadoras.

Además, en España, por ejemplo, la superficie de viñedo ecológico ha registrado un importante crecimiento durante los últimos años. De acuerdo con la Interprofesional del Vino, en 2024 el país contaba con 142.100 hectáreas de viñedo ecológico para vinificación, el equivalente al 15,3% de la superficie total de viñedo del territorio.