Gabriel Paulista dejó el Valencia CF el 31 de enero de 2024 en una traumática salida casi sobre la bocina del cierre de mercado. Fue una especie de rescisión, ya que acababa contrato el 30 de junio, pero iba camino de renovar de manera automática un año más en caso de jugar 20 encuentros con el equipo. Fueron seis temporadas en las que defendió la camiseta valencianista en 220 ocasiones y su salida le mandó directamente al Atlético de Madrid unos meses, hasta que finalmente se marchó al Besiktas turco.
Ahora, un nuevo cambio de rumbo podría llevarle de vuelta a Brasil. A sus 35 años y tras hablar con el Besiktas, ha recibido permiso del club para marcharse sin coste alguno. El motivo no es otro un problema familiar, la enfermedad incurable de su madre. Desde la cuenta oficial del club en X colgaron un vídeo en el que se despiden del jugador, visiblemente emocionado: «Buen viaje, Gabi». A su vez, el técnico Sergen Yalçin añadió su propio agradecimiento: «Estamos muy contentos de haber trabajado con un jugador tan bueno. Las puertas del Besiktas siempre están abiertas para él. Gracias».
La confesión de Paulista tras ser despedido del Valencia CF
«Yo tenía contrato y una cláusula de renovación automática. Yo quería quedarme, por todo, intenté hablar con el club para, no sé, igual bajar el sueldo, hacer algo, pero el club ya sabéis cómo funciona, cada vez…», haciendo referencia a la política de desinversión de Meriton en el club. «Es una lástima, pero cada vez peor. Y entonces yo intenté bajarlo, quería igual quitar la cláusula, también, pero nada. Le dije a mi representante que tenía la sensación de que el Valencia CF me iba a echar», reconoció a ‘Relevo’.

Paulista celebra la Copa del Rey conseguida en 2019 / SD
«Mi representante me dijo: ‘Yo creo que no va a hacer esto, porque tú tienes una historia dentro del club, has ganado un título, ya llevas casi siete años y te va a respetar’. Y yo: ‘No, esto va a pasar’. Y hablé con mi mujer y mi mujer también dijo lo mismo: ‘No te va a respetar, te va a echar’. Y yo, cada vez, cuando iba llegando enero, mi corazón me apretaba más porque yo no quería salir. No quería, de verdad, te lo juro, no quería por nada. Y, bueno, al final llegó enero y pasó lo que ya todos saben», afirmó en su momento desde Turquía. Ahora le toca volver a Brasil, acompañar a su madre y disfrutar de sus últimas experiencias como futbolista antes de colgar las botas.