Tras esculpir en bronce la estatua con la que Coreses rindió el pasado mes de noviembre un homenaje a su hijo más ilustre, Ramón Álvarez, con motivo del bicentenario de su nacimiento, el joven escultor coresano, David Alonso Cuesta, ha dado un paso más en su trayectoria con una nueva pieza que se exhibirá en la localidad abulense de Madrigal de las Altas Torres y que aspira a convertirse en un «símbolo del mundo galguero».

Con la nueva pieza, el joven escultor reafirma su compromiso con el mundo rural y con las tradiciones. No obstante, también espera contribuir a enriquecer el patrimonio artístico de la localidad abulense en la que próximamente se exhibirá la escultura que, como remarca, «representa el instante de máxima tensión entre un galgo y una liebre, captado desde el respeto, el equilibrio y la nobleza que definen esta tradición ancestral».

Perteneciente a una nueva generación de escultores, Alonso Cuesta afronta este nuevo proyecto artístico «con ambición, rigor y una clara vocación monumental», así como con la intención de aportar «una mirada contemporánea a la tradición galguera, pero sin perder el respeto por la esencia de lo representado».

El Ayuntamiento de Madrigal de las Altas Torres es el promotor del proyecto artístico, con el que pretende rendir un homenaje a la tradición galguera y, en especial, a las famosas liebres madrigaleñas, conocidas en todo el territorio nacional y que están catalogadas como «las mejores de España».

Diálogo

El joven artista natural de Coreses ha concebido su nueva escultura con el propósito de que establezca un diálogo entre la tradición y el entorno y, por tanto, aspira a que se convierta en un nuevo referente visual dentro del municipio abulense y que sea capaz de reforzar su identidad y aportar mayor riqueza al conjunto de su patrimonio.

La obra ha sido ideada para poder ser contemplada desde todos los ángulos, con la intención de que se convierta en un referente escultórico para los galgueros y los amantes del campo de toda España.

El proyecto artístico cuenta con la colaboración de varios organismos del mundo galguero como la Sociedad de Cazadores «San Isidro Labrador» de Madrigal de las Altas Torres, la Federación Castellano Leonesa de Galgos y la Federación Española de Galgos.

Esta colaboración reafirma el compromiso de las instituciones con el mundo del galgo, además de contribuir a fortalecer los lazos de unión entre todos los aficionados.

Por su parte, el Ayuntamiento de Madrigal de las Altas Torres ha subrayado que este tipo de iniciativas contribuyen a fortalecer el sentimiento de pertenencia, a enriquecer el paisaje urbano y a apoyar a artistas locales y regionales.

El boceto de la obra se ha presentado recientemente en un acto al que asistió el joven escultor coresano y las personas interesadas pueden visitarlo en las dependencias municipales de Madrigal de las Altas Torres.

Con esta nueva escultura, Alonso Cuesta no solo consolida su proyección como artista emergente, ya que también da un paso firme hacia la creación de obras llamadas a perdurar en el espacio público y, en este caso, en la memoria colectiva del mundo galguero.

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