Redacción
Un nuevo estudio sobre dietas alternativas ha demostrado que la dieta cetogénica permite una pérdida de peso de una media de 11,9 kilos en tres meses, lo que supone 3,78 kilos más que los resultados obtenidos con una dieta hipocalórica clásica. Asimismo, el ayuno en días alternos modificado permite perder 3,14 kg más que la dieta hipocalórica clásica, la cual obtuvo una pérdida media de peso de 8,4 kg. Estos resultados representan un cambio de enfoque en las estrategias dietéticas para tratar la obesidad.
El estudio ‘Efecto de una dieta cetogénica, alimentación restringida en el tiempo o ayuno en días alternos sobre la pérdida de peso en adultos con obesidad: un ensayo clínico aleatorizado’, que ha sido publicado en la revista BMC Medicine, considera que estas dietas alternativas pueden ser significativamente más eficaces para la pérdida de peso a corto plazo que la tradicional dieta mediterránea, siempre bajo un control calórico estricto.
El uso de dietas alternativas a la dieta hipocalórica clásica abren un abanico de posibilidades a la hora de tratar la obesidad
De hecho, las personas que siguieron la dieta cetogénica, el ayuno en días alternos modificado o la alimentación con restricción de tiempo de ingesta temprana experimentaron una pérdida de peso significativamente mayor que aquellas que siguieron una hipocalórica clásica, que actuó como grupo control. Hay que señalar que todos los grupos de ayuno y la dieta hipocalórica clásica seguían un patrón de ingesta de nutrientes basados en la dieta mediterránea.
“Nuestra investigación demuestra que, en personas con obesidad, ciertas estrategias dietéticas con enfoque cetogénico o de ayuno intermitente pueden favorecer una pérdida de peso más rápida a corto plazo. Esto nos invita a ampliar el abanico de enfoques nutricionales, adaptándolos a las características y necesidades de cada paciente”, explica el Dr. Francisco J. Tinahones, director científico de Ibima Plataforma Bionand y coordinador del estudio.
Más allá del peso corporal, el estudio también evaluó los efectos sobre la composición corporal. Todas las dietas indujeron una reducción de la masa grasa, pero el ayuno en días alternos modificado y la alimentación con restricción de tiempo de ingesta tardía destacaron como los enfoques que más disminuyeron la grasa corporal, siendo el ayuno en días alternos modificado el que mostró el mayor impacto en este parámetro.
Gracias a los resultados del ensayo, los profesionales sanitarios tienen la opción de personalizar los tratamientos según las necesidades de cada paciente
En cuanto a la seguridad, el ensayo no reportó ningún evento adverso grave, lo que respalda la viabilidad de aplicar estas intervenciones de manera controlada a corto plazo. Estos datos abren la puerta a una mayor personalización de las estrategias nutricionales frente a la obesidad, basadas en la evidencia y adaptadas al perfil y las preferencias de cada paciente. Según la Dra. Isabel Moreno-Indias, coinvestigadora principal, “la importancia de contar con supervisión médica y nutricional ante cualquier cambio dietético, así como la necesidad de realizar estudios a largo plazo que permitan valorar la sostenibilidad y seguridad de estas intervenciones”.
Metodología
Con una duración de tres meses, el ensayo clínico contó con la participación de 160 adultos con obesidad. En condiciones controladas, el estudio analizó el impacto de diferentes tipos de dietas hipocalóricas: la hipocalórica clásica (tres o cuatro ingestas repartidas en el día y balanceada en principios inmediatos), la dieta cetogénica (con una ingesta muy reducida en hidratos de carbono), la alimentación con restricción de horario de ingesta temprana (no desayunar) y tardía (no cenar) y el ayuno en días alternos modificado.
Asimismo, el estudio ha sido llevado a cabo por el equipo del departamento de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario Virgen de la Victoria de Málaga, con el respaldo de la Universidad de Málaga, el Instituto de Salud Carlos III y la colaboración del Centro de Investigación Biomédica en Red (Ciberobn). Gracias a su riguroso diseño de ensayo clínico aleatorizado y al seguimiento exhaustivo de los participantes, sus resultados representan un avance significativo en el desarrollo de tratamientos eficaces y personalizados frente a la obesidad.