Estados Unidos intensifica su presión sobre el petróleo de Venezuela. Fuerzas estadounidenses han abordado en aguas internacionales y sin hallar resistencia a dos petroleros sancionados por Washington. En el Atlántico Norte han abordado al Marinera, antes llamado Bella 1, al que perseguían desde que el 21 de diciembre, cuando navegaba sin carga, evadió el bloqueo naval en torno a la isla. Rusia ha calificado la operacion de «intercepción ilegal». Además, en el Caribe, ha sido interceptado el Sophia.
A medida que pasan los días tras la captura de Nicolás Maduro, el Gobierno de Trump va desvelando nuevos detalles sobre sus proyectos en torno al crudo venezolano. Este miércoles ha sido el secretario de Energía, Chris Wright, quien ha afirmado que EEUU lo controlará «indefinidamente». Según ha dicho, «las ventas las hará el Gobierno de EEUU y se depositarán en cuentas controladas por el Gobierno de EEUU». Asegura que Washington necesita ese dinero para impulsar los cambios en Venezuela. Más tarde el secretario de Estado de EEUU ha insistido en la misma idea y ha lanzado una advertencia: «No se puede mover el petróleo de Venezuela sin nuestra autorización».