La vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, ha trasladado a los agentes sociales su intención de elevar el salario mínimo interprofesional un 3,1% este año, hasta los 1.221 euros desde los 1.184 euros actuales, lo que supone 37 euros más al … mes, la menor cifra entre las que barajaba el Ministerio, para que el SMI no tenga que tributar en el Impuesto de la Renta (IRPF), según confirman fuentes del diálogo social a ABC.
Con esta decisión, Díaz evita un nuevo choque con la ministra de Hacienda a cuenta de la tributación; una fricción con la patronal, al poner sobre la mesa la cifra con menor impacto posible para las cuentas de las empresas; e intenta ganarse un punto de cara a la población que cobra este sueldo, al no tener que entrar en disquisiciones sobre una posible deducción del IRPF, que no se notaría hasta la próxima declaración de la renta a presentar en la primavera de 2027.
La decisión final de Díaz llega después de varios momentos de tensión con los empresarios a cuenta del SMI. La patronal había pedido una subida del 1,5%, para que subiera como lo van a hacer los sueldos de los funcionarios, tras el pacto entre el Ejecutivo y los sindicatos. Mientras, el comité de expertos había propuesto dos bandas: un alza del 3,1%, hasta los 1.221 euros, que es la que finalmente va a aprobar el Consejo de Ministros; y otra del 4,7%, hasta cerca de los 1.240 euros, si tenía que pasar por la caja del IRPF, para compensar el impacto fiscal del alza con una subida mayor. Por su parte, los sindicatos UGT y CC.OO. habían llegado a plantear un incremento de hasta el 7,5%.
La reactivación del SMI es una de las primeras medidas que el Gobierno tiene la intención de tomar dentro del paquete de acciones que no precisen la validación del Congreso de los Diputados. En el caso del salario mínimo se establecerá con carácter retroactivo, a partir del 1 de enero, para que más de dos millones de trabajadores vean incrementadas sus nóminas a lo largo de este año según la intención del Gobierno.
Lo que Trabajo dejará a un lado será su intención de aprobar, junto a la subida del SMI, un decreto ley para cambiar la estructura de este salario, cuya modificación sí tendría que ser avalada por las Cortes, donde el Ejecutivo de coalición no tiene asegurados los apoyos parlamentarios. Díaz quiere cambiar el SMI para que las alzas solo afecten a los sueldos bases y no se vean absorbidas por el resto de complementos de las nóminas.