El Real Valladolid ha hecho sus deberes para reforzar la delantera, pero no los ha completado. Consciente de que Erlien no es ese delantero posicional y fuerte que necesita el equipo en algunas fases del juego, se ha lanzado de lleno a fichar un atacante con esas características.
Esta llegada se producirá porque el fichaje de Van Duiven -quien con su 1,78 tampoco responde al retrato robot buscado- se aplaza hasta la próxima temporada. El club de Zorrilla ya tiene prácticamente atado al jugador neerlandés, pretendido por otros clubes europeos, pero se ha encontrado con la negativa del PSV de dejarlo salir en este mercado de invierno. Lo retiene pese a formar parte del segundo equipo y de que en julio, al quedar libre, ya no podrá traspasarlo.
El primer equipo del PSV va como un tiro en la Liga. Es líder con quince victorias, un empate y una derrota, y no quiere poner en peligro el triunfo final ni el puesto en Champions, por si hay lesiones y tiene que utilizar a un jugador que lleva 14 goles en 20 partidos con el filial, en la Segunda División.
La salida de Marcos André, la mayor ficha de la plantilla pucelana, está descartada al no haber equipos interesados en él.