
La situación mejora para la ex de Iker Casillas, que tuvo que ser ingresada de urgencia el pasado 2 de enero en Lanzarote, donde dio la bienvenida al Año Nuevo en compañía de su nueva pareja, Jota Cabrera, y amigos como Isabel Jiménez. El círculo íntimo de la periodista se mostró preocupado y hermético durante las primeras horas pero su evolución en las últimas horas les ha dado un respiro: está despierta y estable.
Sara Carbonero acudió al centro médico tras experimentar un fuerte dolor abdominal, según ha desvelado la revista Hola. El equipo médico que la atendió valoró su estado y decidió ingresarla y estabilizarla antes de someterla, el 5 de enero, a una intervención de urgencia. Desde entonces, la presentadora permanece ingresada en la Unidad de Cuidados Intensivos, vigilada y despierta. Su mejora es lenta pero le permitirá, si no hay imprevistos, abandonar la UCI este mismo jueves para ser trasladada a planta, donde podrá recibir las visitas de amigos y familiares.
Todos están pendientes de Sara: su madre Goyi y su hermana Irene viajaron a la isla tan pronto supieron lo sucedido, mientras que Jota e Isabel, que la llevaron al hospital, no se han separado de ella ni un minuto. También han estado muy pendientes desde la península Iker Casillas y el médico personal de la periodista, que se mantiene en constante comunicación con el equipo sanitario canario, que descartó el traslado de Sara a Madrid debido a su delicado estado.
Hay que recordar que Sara luchó contra un cáncer de ovarios que le fue diagnosticado en 2019, cuando vivía en Oporto. Ella misma lo anunció a través de las redes sociales con un emotivo comunicado. La enfermedad supuso un punto de inflexión en la vida de la periodista, que desde entonces practica su propia filosofía: Slow Life, vivir despacio, para poder disfrutar de cada instante.
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