Marco Spissu, base italiano del Casademont Zaragoza, ha explicado este miércoles que el equipo está «con más tranquilidad» después de la victoria contra Hiopos Lleida y que no piensa en otra cosa que no sea un nuevo triunfo el sábado en casa contra el Dreamland Gran Canaria. «Hemos ganado un partido difícil fuera de casa. En Lérida tienen una de las mejores aficiones de la ACB y no fue sencillo, pero jugamos como equipo y creo que es así como tenemos que ganar cada partido«, ha dicho Spissu en rueda de prensa.

El jugador ha incidido en que «tenemos una semana en la que podemos entrenar más» ante un duelo clave contra un equipo imprevisible como es Gran Canaria, que viene de perder contra Burgos y ganar a Murcia. «El sábado es un partido clave para nosotros, necesitamos que la grada esté llena y empuje: sólo hemos ganado dos partidos en casa y eso es muy poco», ha considerado, agradecido a la marea roja porque «cuando juegas y están detrás se siente y es importante. El sábado hay que ganar sí o sí». 

Sobre los vaivenes del Casademont de Jesús Ramírez, el director de juego considera que «el problema es que entrenamos muy bien, pero luego en los partidos siempre falta algo». Así, confía el jugador en que la victoria en Lérida «traiga más continuidad a la cancha».

El equipo, además, está repleto de lesionados y, en realidad, el Casademont saltará a cancha con apenas ocho jugadores en plenas condiciones. «Sadik Kabaca está entrenando ya con el grupo, pero no sé si va a jugar. Dubi es baja segura y esperamos recuperar a Youssouff Traoré y a DJ Stephens, aunque habrá que ver en qué condiciones». 

Sobre su momento de forma, Spissu se ha limitado a decir que «no me paro, voy a empujar, sé que tengo que trabajar», dado que el italiano estaba encadenando antes de Lérida una serie de malos partidos. Ha reconocido que el equipo «quiere mirar arriba», pero la realidad hace que, de momento, «haya que mirar abajo también». «Queremos tirar adelante. Tenemos calidad para estar arriba, pero falta ponerla y exhibirla en los partidos, los domingos y los miércoles».

En este sentido, Spissu también ha reconocido que el calendario es muy exigente porque después de Gran Canaria llegará el duelo aplazado de Valencia, «que son líderes en ACB y Euroliga». Apenas dos días más tarde, el Casademont viajará a Sassari, su ciudad de origen. «Será un partido bonito de jugar porque estarán mis familiares y amigos, pero lo tenemos que ganar para seguir adelante en la FIBA Europe Cup».