Tanto en el Palau de la Generalitat como en Calabria 66, sede de ERC, dan por hecho un acuerdo este jueves, entre Pedro Sánchez y Oriol Junqueras, para la nueva financiación singular catalana. Un compromiso adquirido por Moncloa hace año y medio, durante … la investidura de Salvador Illa, que permitirá al separatismo lograr una de sus reivindicaciones históricas. Falta por ver, eso sí, cómo se escenificará. Pues las prisas de Esquerra y el PSC, con los presupuestos catalanes en el cajón a la espera de ser aprobados, contrastan con la incomodidad del PSOE y Moncloa con esta cuestión, más aún a las puertas de tres campañas electorales en el primer semestre del año.

El preacuerdo, a la espera del encaje de manos entre Sánchez y Junqueras, introduce el principio de ordinalidad en el próximo sistema de financiación autonómica, que Montero tendrá que presentar ante el Consejo de Política Fiscal y Financiera que convocará antes de finalizar el mes de enero. De esta forma, en contra de lo que había defendido el Ejecutivo hasta ahora, las comunidades que más aporten recibirán más ingresos de la caja común, reduciendo así la redistribución que venía imperando hasta ahora.

Una de las dirigentes socialistas que más defendió este mensaje desde que se anunció el acuerdo entre el PSOE y ERC, que generó mucha oposición interna en varias federaciones socialistas, fue la exportavoz del Gobierno y candidata en las elecciones de Aragón del próximo 8 de febrero, Pilar Alegría. La exministra, que había repetido en distintas ocasiones que esta cesión al separatismo no tendría afectación en el resto de territorios, se puso ayer la venda antes de la herida y afirmó en una entrevista radiofónica que «voy a defender con uñas y dientes que Aragón sea respetada».

Moncloa quiere que sea María Jesús Montero la que explique los términos del acuerdo con ERC, pese a perjudicarle en Andalucía

En el PSOE aragonés es donde hay más inquietud con este acuerdo que se dará a conocer, casi con total seguridad, antes de los comicios que se celebrarán justo de aquí a un mes. Por eso, explican fuentes socialistas en esa comunidad autónoma, incomoda sobremanera que esto se materialice justo ahora, a las puertas de unas elecciones en las que Alegría puede cosechar el peor resultado de su formación en unas autonómicas. «Por mucha pedagogía que hagamos, nuestro electorado no lo va a entender», explica un dirigente del partido, que recuerda, además, «nuestra cercanía a Cataluña» para ejemplificar las comparativas que se hacen entre territorios.

La otra gran protagonista en esta función, la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, es la otra gran perjudicada de cara a su cita con las urnas en Andalucía, que a muy tardar se convocarán para junio. Los términos del acuerdo que Moncloa negocia con ERC no son compartidos en su totalidad por la responsable de las cuentas, que tendrá que defenderlos igualmente, ya que Sánchez quiere que sea ella la que presente la literalidad de la propuesta. Algo que no gusta demasiado en el entorno de la vicepresidenta, ya que en Andalucía hay una fuerte oposición a esta concesión al separatismo. Falta por ver si esperará a la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera para su puesta de largo, cita para la que todavía no hay fecha, o si comparecerá de forma explícita para ello.

Tampoco ve con muy buenos ojos el calendario de aprobación de este nuevo modelo de financiación más ventajoso para Cataluña el secretario general del PSOE de Castilla y León y candidato socialista a las elecciones en esta región, previstas como muy tarde para el 15 de marzo, Carlos Martínez. En el entorno del todavía alcalde de Soria aseguran que «no nos beneficia de ninguna manera hacer campaña con esta música de fondo«. La prioridad de Sánchez »cuidar y mimar« al PSC de Illa frente a otros territorios, consciente de la importancia de mantener la fortaleza que tiene a día de hoy el gobernante catalán.

La Generalitat lo deja en manos de Moncloa

Tanto en el Palau de la Generalitat como en el PSC dejan que sea Moncloa la que explique los términos del acuerdo alcanzado, conscientes de las críticas que generará incluso dentro del propio PSOE. En agosto de 2024, cuando se anunció el pacto, no solo el crítico habitual Emiliano García – Page subió el tono de voz con la propuesta, como se espera que haga este mismo jueves. Además del barón castellanomanchego, el presidente de Asturias, Adrián Barbón, el exlíder en Extremadura, Miguel Ángel Gallardo o el exlíder andaluz Juan Espadas, manifestaron su oposición a un modelo de financiación singular para Cataluña.

Illa inició una gira por las presidencias de distintas autonomías para tranquilizar a sus homólogos con la financiación

Ante ese rechazo generalizado, posición que algunos han matizado con el paso de los meses, pero con unas heridas no sanadas que se pueden reabrir con lo que ocurra en las próximas horas o días, Salvador Illa inició una ronda de visitas a sus homólogos para explicar el modelo de financiación que los socialistas defendían ahora para Cataluña. Durante varios meses, el jefe del Gobierno catalán se reunió con Fernando Clavijo, Adrián Barbón, María Chivite o Jorge Azcón, pero no con el expresidente valenciano, Carlos Mazón, ni la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. Unos encuentros en los que Illa trató de hacer pedagogía respecto a los términos del acuerdo y para recalcar que sería su gabinete, formado por miembros del PSC, los que gestionarán esta nueva realidad económica.

En el entorno de Illa tienen prisa para que esto «se materialice» lo antes posible. De contentar a ERC, explican fuentes del gobierno catalán, depende la viabilidad de la legislatura en el Parlament. Cuando se cumplen ya dieciocho meses de la toma de posesión del líder del PSC como ‘president’, Salvador Illa ha sido incapaz de lograr poner de acuerdo a Esquerra y los Comuns para aprobar unas nuevas cuentas públicas, por lo que sigue gobernando con las que aprobó en el año 2023 su antecesor en el cargo, el republicano Pere Aragonès.

Esta falta de proyecto de presupuestos actualizados le impide al presidente autonómico desplegar su programa electoral, buscando fórmulas alternativas para poder legislar, con medidas principalmente en materia de Vivienda, ya que pueden avanzar en esa dirección únicamente con suplementos de crédito como los 4.000 millones aprobados a finales de diciembre. Este mismo miércoles anunció un primer concurso de solares para la construcción de 1.940 viviendas asequibles para los próximos 75 años.

Junqueras reunirá hoy a su ejecutiva

Tras su paso por el Palacio de La Moncloa, reunión que está prevista para las 11 de la mañana, el presidente de ERC, Oriol Junqueras, reunirá a su ejecutiva en la sede del partido en Barcelona. El encuentro, según fuentes del partido consultadas por este periódico, responde a la voluntad de trasladar a sus compañeros el contenido de la conversación que habrá mantenido horas antes con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. En ERC respiran «optimismo» de cara a que la cita en el palacio presidencial, que Junqueras pisará por primera vez, tras haber pasado por la cárcel y haber sido amnistiado por su interlocutor, sirva para cerrar definitivamente el acuerdo que llevan trabajando desde hace semanas los equipos económicos de ERC y Moncloa.

Solo en el caso de que se tuerzan las cosas, algo improbable al cierre de esta edición, algunos dirigentes de ERC no descartan pedir en esa reunión de la ejecutiva que su partido siga los pasos de Junts y retire el apoyo parlamentario al Gobierno de coalición. Los republicanos, indican fuentes de la dirección a este periódico, se implicarán fuertemente en ayudar al Ejecutivo a lograr los apoyos necesarios para que salga adelante su propuesta de financiación. Además de la oposición de los de Carles Puigdemont, que reclaman ir varios pasos más allá, hay otros socios como Compromís o la Chunta -ambos dentro de Sumar-, que no comparten este trato fiscal diferencial para Cataluña.