Este pequeño departamento de dos habitaciones en Nápoles es un ejercicio brillante de optimización del espacio y mezcla de estilos

Funcional, acogedor y sin excesos, el proyecto deja claro que el minimalismo no siempre es la mejor estrategia decorativa, especialmente cuando se trata de viviendas de dimensiones reducidas, donde otras aproximaciones pueden resultar más efectivas.

Con una superficie de 70 metros cuadrados en el centro histórico de la ciudad, esta vivienda fue transformada por Giuseppe Punzo y Julie Nebout, animadores y creadores del estudio La Fotosintesi. Apostando por el color y una composición audaz, diseñaron un interior con fuerte personalidad, organizado alrededor de un entresuelo que redefine la distribución. El espacio combina una atmósfera fresca y juvenil con soluciones contemporáneas e inesperadas, logrando un equilibrio perfecto entre creatividad y funcionalidad.

El reto de optimizar espacios pequeños

Hoy en día, el diseño interior de un pequeño departamento implica enfrentar desafíos cada vez más complejos. Este proyecto nació a partir del diálogo con una pareja joven con espíritu contemporáneo que buscaba un espacio capaz de representar su estilo de vida. Giuseppe y Julie explican que el diseño se desarrolló como un trabajo minucioso y personalizado, donde cada elección respondió a una necesidad.

El objetivo fue dar forma a un hogar funcional y sereno para la vida cotidiana, sin perder la capacidad de transformarse en un escenario ideal para reuniones con amigos. Un ambiente cuidado, elegante y acogedor, pensado tanto para el descanso como para compartir.

Sofs individuales mesa de centro de cristal banco mueble de madera lmpara.

Los sillones cafés puf contrastan con el blanco de la pared, haciendo que el espacio luzca dinámico y moderno.

Carlo Oriente / Cortesía de La fotosintesi studio

No obstante, Casa Miranda presentaba algunas dificultades, principalmente a causa de su distribución poco convencional. A partir de las expectativas de sus habitantes, el proyecto exigió una organización precisa de los espacios, dividiéndolos con sutileza y sin imposiciones, tras un análisis detallado de cada elemento.

“Lograr que cada elemento encajara fue un auténtico ejercicio de precisión”, explican los diseñadores, especialmente al considerar la morfología del edificio. “La planta, alargada y articulada en torno a un extenso pasillo central, concentra las vistas principales en uno de sus extremos. Esta disposición obligó a un análisis detallado para asegurar que los espacios del pequeño departamento mantuvieran niveles óptimos de funcionalidad, confort y entrada de luz natural, evitando que la linealidad de la distribución condicionara negativamente la calidad interior”.