Santy López es un hombre pegado a una cámara. Fotorreportero desde hace más de cuatro décadas, el vecino de Sarria dedicó gran parte de su vida a retratar a los demás y, en agosto de 2020, inició el que es su proyecto más íntimo y personal. «Cuando en la primera consulta me dijeron que tenía cáncer, a la siguiente ya me presenté con la cámara de fotos», rememora.

Desde entonces tomó cientos de imágenes a través de las cuales documenta su dolencia. De ellas, 222 forman el libro Vida de amor e enfermidade que acaba de ver la luz editado por la Vicepresidencia de la Diputación, dando testimonio de su experiencia vital y como un acto de «valentía, loita e resistencia», en palabras de su sobrina, Quiara López, quien recuerda que «Santy pon o seu corazón onde pon o obxectivo».

Cuenta el autor que hace años conoció Fotografío para recordar de Pedro Meyer, con retratos de la enfermedad de sus padres que define como «pura poesía, amor a la fotografía y amor a su familia». Aquel trabajo le marcó «muchísimo» y, cuando a él mismo le tocó vivir esa situación con sus progenitores, sintió «como que le estaba fallando a la fotografía» por no documentar el proceso.

Por ello, tras recibir su diagnóstico, Santy López no tuvo duda de que iba a «cubrir» su propia vivencia, coincidiendo en el tiempo con el también retrato sobre el cáncer de la desaparecida fotógrafa y periodista Olatz Vázquez.

El día a día en el hospital y en casa

Con una Leica digital, el sarriano fotografió durante cuatro años el día a día de sus ingresos en el hospital Lucus Augusti (Hula) de Lugo, los tratamientos de quimioterapia e inmunoterapia, las cirugías en la unidad de arritmia, las distintas pruebas y consultas médicas, la atención hospitalaria a domicilio o los momentos más íntimos en su hogar, en un valioso testimonio en primera persona a través del cual fue construyendo «unha relación emocional co seu corpo ferido, co artefacto-máquina e con ese dispositivo xa familiar dos hospitais que ten como misión sandar», tal y como recoge en el libro Margarita Ledo.

«Yo estaba con la cámara en el hospital todos los días. La colocaba en un trípode de sobremesa y medía la luz, la velocidad, el encuadre, la composición… antes de la visita médica, de las curas, del electro o de un TAC. Cuando me venían a visitar a la habitación los oncólogos o los cardiólogos ya tenía la cámara allí. Le daba al disparador y la máquina iba disparando igual una foto cada minuto», explica el expero retratista, quien tuvo claro que este trabajo solo podía realizarse en blanco y negro, y sin flash.

EL SARRIANO SANTY LÓPEZ PUBLICA EL LIBRO DE FOTOGRAFÍAS 'VIDA DE AMOR E ENFERMIDADE', EN EL QUE DOCUMENTA SU VIVENCIA CON UN CÁNCER
Holter en julio del año 2021. SANTY LÓPEZ

Todas las imágenes son de su autoría, excepto una en la que se encuentra anestesiado y otra tomada en Sarria en una silla de ruedas por José María Díaz. Fueron captadas entre 2020 y 2024, con un paréntesis de «quizás tres meses» en los que los efectos de la enfermedad le impedían «aguantar la cámara en la mano».

Una forma de «escapar» de la enfermedad

Durante todo este tiempo, «me refugiaba en la fotografía de las depresiones y las inquietudes del hospital», narra Santy López, para quien este proceso de documentación gráfica generoso y alejado del egocentrismo resultó ser una forma de «escapar del cáncer y pensar en otra cosa». «Fueron unos años muy desagradables, y ya no por mí, ya no es lo que tú estás sufriendo, es que estás quemando a la gente de alrededor», dice el sarriano, quien se muestra «agradecidísimo» a la sanidad pública y al «cariño» que recibió de todo su entorno.

«Fue una experiencia que ojalá no hubiera tenido que hacer, ojalá no tuviese que hacer este trabajo, pero me marcó mucho y veo las fotos y me impresionan», afirma el autor, a quien las imágenes de la quimioterapia todavía le devuelven «el sabor metálico a la boca».

El precedente de un fotorreportaje

A lo largo de estos años llegó a reunir cientos de imágenes, para cuya selección quiso recabar la opinión de los también fotógrafos Xosé Marra (quien se encargó del diseño de la cubierta) y Delmi Álvarez. Son dos de las personas que escriben en Vida de amor e enfermidade, libro que tuvo como precedente un fotorreportaje del mismo título publicado en la revista Luzes.

La obra cuenta también con las colaboraciones de Margarita Ledo Andión, Manuel Darriba (responsable de la edición de textos), Marica Campo, Esther López y Quiara López Ferrer, quien, además, participa en la parte de la maquetación junto con Felipe López y Carlos Villarabid.

«Me duele publicar este tema, pero mi ilusión era hacerlo», afirma Santy López, quien llegó a temer «no ver el libro acabado» porque el pronóstico inicial de vida era de un año. En la actualidad, ya sin tratamiento y con un desfibrilador en el cuerpo, reflexiona sobre todo lo vivido en el último lustro y llega a la conclusión de que sin su cámara de fotos y sin la ayuda y atenciones de su amiga y enfermera jubilada Marina Gómez, «hoy no estoy aquí».

«No tendré como pagarle eso», comenta el sarriano, quien de todo este proceso extrae también un importante mensaje sobre el sistema sanitario público y la necesidad de cuidarlo. «Yo sin sanidad pública estaría muerto hace cuatro años. No sabemos lo que tenemos. Que no nos falte nunca la seguridad social», concluye.

La presentación, en la casa de la cultura

Vida de amor e enfermidade será presentado en tarde de este jueves, a las 20.00 horas, en la casa de la cultura de Sarria. En este acto, acompañarán al autor los escritores Margarita Ledo Andión, Marica Campo y Manuel Darriba, así como el presidente en funciones de la Diputación Provincial de Lugo, Efrén Castro.

Santy López quiso dedicar la obra a todos aquellos que aportan «luz» en este viaje con sus cuidados. Así, agradece la humanidad de las trabajadoras y trabajadores del Sergas y tiene una mención especial para las atenciones de Marina Gómez y para su familia, a la que se refiere como su «refuxio en movemento».