Derek SprogueDerek Sprogue

PGA de América ha confirmado este martes la dimisión de Derek Sprague como CEO de la organización, apenas trece meses después de haber asumido el cargo. Una salida inesperada, envuelta en motivos personales, pero que llega tras un año especialmente agitado para el organismo y, sobre todo, después de una Ryder Cup que dejó más heridas que celebraciones.

Sprague, que comunicó su decisión a la Junta Directiva en diciembre, explicó que regresa a Nueva York para estar cerca de los suyos: “Mi prioridad ahora es mi familia y la mejor decisión es dar un paso al lado”, señaló en un comunicado en el que agradeció la confianza recibida y el trabajo del personal de la PGA.

Fue un nombramiento simbólico. Designado en diciembre de 2024, Sprague se convirtió en el primer expresidente de la PGA of America que pasaba a ocupar el puesto de CEO, rompiendo además una sequía de dos décadas sin un profesional PGA al frente de la organización. Respetado internamente, con 25 años de carrera en el Malone Golf Club y miembro del Salón de la Fama desde 2019, su llegada fue vista como un regreso a las esencias.

Sin embargo, su mandato estuvo lejos de ser tranquilo. El punto de inflexión llegó con la Ryder Cup disputada en Bethpage Black. Aquel enfrentamiento, más allá del resultado deportivo, quedó marcado por el ambiente en las gradas. Los excesos de parte del público estadounidense, con insultos directos al equipo europeo y especialmente a Rory McIlroy, generaron una oleada de críticas. El capitán europeo, Luke Donald, llegó a asegurar que “se cruzó una línea”, y la PGA de América fue señalada por la falta de contundencia a la hora de controlar la situación.

Días después, el propio Sprague tuvo que salir al paso con una disculpa pública a McIlroy. “No hay lugar para eso en la Ryder Cup ni en el golf”, reconoció. Un gesto necesario, pero que no logró borrar la sensación de que la organización había perdido el control de uno de sus eventos bandera.

Oficialmente, la renuncia responde exclusivamente a razones personales. Extraoficialmente, en los pasillos del golf se interpreta como el desenlace lógico de un año de fricciones, desgaste institucional y una Ryder Cup que dejó cicatrices profundas. La PGA of America anunciará a su nuevo CEO en el próximo mes, en un contexto de cambios constantes en la cúpula del golf mundial, con el PGA Tour, DP World Tour, R&A y LPGA también estrenando liderazgo.