¿Qué lleva a un personaje como El Zorro, tan clásico y casi arcaico, a volver a la televisión en 2026? Y, de todas las opciones, ¿por qué vuelve como una serie francesa? “El primer motivo fue que el productor Marc Dujardin dijo que su hermano, Jean Dujardin [oscarizado por su papel en The Artist], quería interpretarlo. Yo no lo veía claro, pero era una posibilidad», explica el creador de la serie, Benjamin Charbit, a este periódico. “Además, él tenía la idea de que este justiciero podría servir para hablar de política, de hombres poderosos y populismo. Curiosamente, cuando empezamos a escribir hace seis años, Donald Trump era presidente de EE UU. Así que hoy, con Trump otra vez, la violencia de la clase política sigue siendo un tema candente. Iba a ser, eso sí, una manera cómica de contarlo”.
Más información
Porque esta versión del famoso héroe enmascarado, que se estrena este jueves en la plataforma AMC+, es en realidad una comedia al más puro estilo francés, “aunque no una parodia”, anticipaba el guionista durante la presentación de la serie en Unifrance, mercado parisino para promocionar la producción local al que EL PAÍS fue invitado por su organización en enero de 2025.
Audrey Dana y Jean Dujardin, en un momento de la serie ‘El Zorro’.Christophe Brachet (©Christophe Brachet – Paramount + – FTV – Le Collectif 64 – Bien Sûr Productions)
Don Diego de la Vega es hoy un héroe en sus cincuenta, retirado y vetusto, que es alcalde de Los Ángeles, donde su objetivo es luchar en favor de la ciudadanía, pero desde la política. Frente al optimismo de este Zorro, se encuentran los clásicos villanos ricos del capitalismo, que quieren dejar sin agua a su pueblo originario mediante tretas de corrupción. “Todo está tan polarizado, y con el dinero concentrado en tan poca gente, que es normal que los villanos sean los ricos. Y eso lo convierte en un Zorro muy europeo. Creo que no se podría haber rodado en EE UU, porque es muy político”, opina el escritor.
Más información
Ese acontecimiento hará al protagonista volver a ponerse la capa y montar a caballo contra los magnates por los campos de Castilla-La Mancha y el calor de Almería, que sirvieron para emular los desiertos californianos con un equipo técnico principalmente español y reciclando decorados de Exodus, de Ridley Scott, y Juego de tronos. “Es un tiempo previo al western, así que quería darle un toque más español, con los edificios, la música… y el contraste de la elegancia europea”, explica.
Audrey Dana, Grégory Gadebois y Jean Dujardin, en un momento de la serie ‘El Zorro’.Christophe Brachet (©Christophe Brachet – Le collectif 64 – Paramount + – France Télévisions)
“Me daba miedo. Porque era muy raro tener a Dujardin interpretando a un noble español que vive en California y habla francés, así que busqué que todo lo demás fuera lo más realista posible, con mucha investigación histórica del lugar y el tiempo. Todo el mensaje sobre la inmigración, los nativos americanos, sus costumbres, el sistema de castas… es real”, detalla Charbit, que pone el foco en temas como el odio al inmigrante y los autóctonos. También se habla español, pero como recurso para mostrar las diferentes clases sociales. Esos mensajes la convierten en una producción muy actual, pese a su aire de serial de otros tiempos.
La larga venganza de un protosuperhéroe
Este es un personaje con más de un siglo de historia, presentado en 1919 en la novela pulp La maldición de Capistrano como un protosuperhéroe y afamado gracias a la película La máscara del Zorro un año después, con la superestrella de cine mudo Douglas Fairbanks. Desde entonces, el Zorro ha vuelto a vengarse en más de 40 adaptaciones. Incluso Batman basó su talante en su estilo oscuro y misterioso. Tyrone Power fue el protagonista de los años cuarenta; tuvo el rostro de Guy Williams en una serie de los cincuenta; llevó a Antonio Banderas a la primera plana de Hollywood con dos filmes de 1998 y 2005, que inspiran la serie; tuvo series animadas, versiones japonesas… Y Amazon Prime Video enfundó al español Miguel Bernardeau en sus ropajes en 2024, apelando al más puro espíritu Curro Jiménez. “Aquel se centraba más en la acción, la violencia y la juventud”, recuerda el nuevo responsable. Quien no lo había interpretado todavía era un actor francés. “Mi mayor inspiración en realidad fueron las películas de Robin Hood, y en concreto la del héroe maduro de Robin y Marian, de Richard Lester”, explica el creador: “Ambos se hacen la pregunta de: ¿es el héroe que era de joven? Queríamos deconstruirlo”.
Audrey Dana y Jean Dujardin, en un momento de la serie ‘El Zorro’.Christophe Brachet (©Christophe Brachet – Le collectif 64 – Paramount + – France Télévisions)
Por rizar el rizo, su Zorro es una especie de comunista que quiere compartir todo con el pueblo. “Zorro es marxista, pese a su otra personalidad. Don Diego es un noble español, pero no ve todos los privilegios que tiene. Como Diego, él quiere mejorar la situación, pero no cambiarla, pero como Zorro rompe los límites sin saberlo y se enfrenta al status quo”, explica el creador, que, sin embargo, sí quería respetar el clasicismo de su personalidad, su sentido de la justicia, positivismo, la soledad del personaje y su objetivo de no matar a nadie. “Ese aspecto también lo vuelve muy europeo, porque aquí no usamos el tipo de violencia de los americanos. Nos es extraño el uso de las armas y el asesinato. Sirve de contraste de Batman u otros modernos donde toda la violencia y la acción es exagerada y hecha por ordenador”. Aquí hay más piruetas circenses, saltos, y galopadas.
Como en un clásico serial, también hay tiempo, por supuesto, para una conflictiva historia de amor, con Audrey Dana dando la réplica a Jean Dujardin, aunque es una serie que quiere dar relevancia al aspecto femenino de la lucha. “Es una mujer que también representa la rebelión. Lleva 17 años con su marido, Diego, no tienen hijos, no hacen el amor… de repente se encuentra al Zorro, que vuelve a despertar su vida”, dice la actriz, en español: “Al final son conceptos imperecederos. Me parece muy importante mantener esta esperanza en el mundo, y no tener miedo ni entregar nuestro poder. Hay que luchar, con humor y esperanza. Sea por la ecología, la economía, contra la violencia… y el arte puede abrir eso”. Ella, además, destaca la importancia de mostrar en pantalla esta vez a una pareja madura: “Todo el mundo parece joven en pantalla, las mujeres no quieren tener arrugas. El mundo claramente tiene miedo a morir. Por eso este Zorro quiere mostrar cómo pasa el tiempo por los personajes y sus elecciones. Es lo natural”.
¿Es, por lo tanto, alguien tan arcaico como el Zorro la solución para los problemas de hoy? Charbit apunta un detalle: “Quizás superhéroes así arreglaran cosas, pero no creo que la violencia sea la solución a largo plazo. Lo que sí necesitamos de él es cómo se levanta, dice las cosas claras y tiene empatía. El mundo necesita más de eso”.