Banksy no tiene rostro pero ha creado tendencia. No pinta sobre un lienzo, sino que es icono del arte urbano, considerado efímero, y aún así … su obra ha quedado para la posteridad. Su alegato por la paz, por la cooperación y la solidaridad a través de sus composiciones ha conmovido a miles de personas de todo el mundo. Elaboradas en Gran Bretaña, sus obras ‘caminan’ por ciudades de todo el planeta, una de ellas, Valencia. Y en este caso no por cualquier calle, sino por la céntrica Guillem de Castro.
Desde hace poco más de un mes, las principales composiciones de Banksy rotulan los cristales del local donde está la sede de Intersindical Valencia. «Nos gustan los valores que transmiten, queríamos decorar los cristales porque estábamos hartos de que amanecieran rayados o con pintadas… y nos pareció una buena idea realizar un homenaje a este artista», señala Víctor García, integrante del área de salud en Intersindical Valencia.

Esto fue hace un mes. La sede de Intersindical Valencia hace esquina, por lo que abarca las calles Espinosa y Guillem de Castro. Las obras de Banksy no se encargaron a otro artista urbano, sino que se replicaron en vinilos. Hay hasta cinco composiciones, entre las que destaca el famoso niño arrodillado, que alza una muñeca que representa a una enfermera. A su lado se halla una papelera en la que el chiquillo ha depositado algunos de los superhéroes más conocidos del cómic, como Batman. «Esa obra data de los meses más duros del Covid, cuando quedó claro que quienes realmente salvan personas todos los días son los sanitarios», proclama Víctor García.
Banksy transmite sus valores en Valencia
Un soldado lanzando flores en lugar de una granada pretende ilustrar un alegato en contra de la guerra y, claro está, a favor de la paz. La niña que sostiene un globo puede evocar la libertad. «Creemos que Banksy transmite unos valores que se están perdiendo en el mundo actual y que es necesario poner en valor», enfatiza Víctor García. El representante de Intersindical Valencia matiza que, antes de encargar los vinilos y colocarlos en una de las principales vías de la ciudad, se asesoraron de sus servicios legales. Hay un precedente de que un abogado del enigmático artista urbano se presentase en Bruselas con una demanda bajo el brazo.
En ese caso, alguien había replicado las obras de Banksy y había puesto a la venta esas pinturas. «En nuestro caso no pretendemos sacar un rédito económico, más bien es una forma de difundir los valores que ha transmitido el artista», señala Víctor García: «Es un homenaje, pero si alguien nos pidiera que retiremos los vinilos, lo haremos al instante». El deseo, sin embargo es que esos trazos, aunque en este caso sean réplicas y de imprenta, no sean efímeros, sino que calen en los cientos de viandantes de Guillem de Castro que inviertan unos segundos en observarlos.