En una reveladora aparición en el podcast GOLF’s SubparJon Rahm ha ofrecido algunas de sus declaraciones más contundentes hasta la fecha sobre el estado actual del golf mundial. El campeón español no ha esquivado ningún tema, confirmando una transformación drástica de LIV Golf para la temporada 2026 y abordando la delicada situación de su excompañero de circuito, Brooks Koepka.

«Un descenso brutal»: La nueva era de LIV Golf

Rahm ha confirmado oficialmente lo que era un secreto a voces: LIV Golf sufrirá una reforma estructural sin precedentes en 2026, diseñada en gran medida para cumplir con los criterios del Ranking Mundial Oficial de Golf (OWGR).

«Creo que vamos a llegar a 57 jugadores y que 10 u 11 descenderán«, explicó Rahm en el podcast. «Básicamente, un 20% de la plantilla o un poco menos perderá su plaza».

Este sistema de descensos masivos, que el propio Rahm califica de agresivo, busca aumentar la competitividad y la rotación de la liga. Además, el formato se ampliará a 72 hoyos, alineándose con las exigencias tradicionales de los Majors y el ranking mundial. «Es parte del proceso para legitimar la competición», añadió el de Barrika.

Sobre la marcha de Brooks Koepka

Uno de los momentos más emotivos de la entrevista llegó al tratar la reciente y sorpresiva salida de Brooks Koepka de LIV Golf. Rahm reveló que, aunque no conocía los detalles contractuales, intuía la decisión debido a la situación personal del estadounidense.

«Tenía una idea [de que se iría], pero más por él que por la liga», confesó Rahm. El español hizo referencia al difícil momento personal que atraviesa Koepka tras sufrir la pérdida de un embarazo junto a su esposa, Jena Sims. «No sé exactamente qué pasó en los despachos, pero sé que estaba lidiando con cosas fuera del campo de golf. No le deseo eso a nadie».

Rahm mostró su apoyo incondicional a Koepka, deseándole lo mejor en su regreso al PGA Tour o en el camino que decida tomar, destacando que la familia siempre debe ser la prioridad.

El conflicto con el DP World Tour y la Ryder Cup

Finalmente, Rahm abordó el elefante en la habitación: su elegibilidad para la Ryder Cup y las multas pendientes con el circuito europeo (DP World Tour). A pesar de la tensión actual, el vasco se mostró optimista, aunque realista.

«No tengo ni idea de qué va a pasar. ¿Creo que las multas van a desaparecer mágicamente? No, no lo creo«, admitió Rahm. Sin embargo, matizó su postura con un mensaje de esperanza para los aficionados europeos: «Pero creo que esto se irá solucionando poco a poco. No creo que esta haya sido mi última Ryder Cup».

Rahm reiteró que su compromiso con el equipo europeo sigue intacto, a la espera de que las negociaciones entre los circuitos permitan una vía para que los mejores jugadores del mundo puedan competir juntos de nuevo sin barreras burocráticas.