A cualquier persona cabal que le hubieran dicho, una vez que salieron los dos calendarios, que el Valencia Basket estaría tercero en el arranque de … la segunda vuelta de la Euroliga y dependiendo de sí mismo para ser líder de la ACB (con el título de la Supercopa en el zurrón) habría, como mínimo, arqueado la ceja en modo sorpresa. A nadie le gusta perder, y la memez de la derrota de útil aquella de Valdano no sirvió ni para frase de sobre de café. Es mucho más sencillo. En el actual nivel de la Euroliga, y cuando un equipo juega cuatro partidos en ocho días, lo ilógico es que lo que ocurrió en la visita del Mónaco no hubiera pasado antes. Los de Spanoulis impusieron su físico para ganar, de forma merecida y clara, para que la afición taronja experimentara una sensación que aún no había tenido; ver perder a su equipo en el Roig Arena. Hasta ahora, los 16 partidos con público del equipo masculino en su nueva casa habían terminado con victoria. La primera con gente en las gradas llegó el 8 de enero.
El Mónaco, actual subcampeón de la Euroliga y que ha ganado 10 de los últimos 11 partidos este curso en la competición, adelanta al Valencia Basket en la clasificación por average. El aplauso final de la grada debe ser la mejor gasolina para un calendario que no da tregua y que mañana pondrá sobre el mismo parquet del Roig Arena a un Unicaja que se está jugando la Copa.
Tras un arranque igualado, la clave llegó en el segundo cuarto. Tal y como analizó Pedro Martínez tras el choque: «El segundo cuarto ha sido muy malo por las pérdidas que nos han castigado con canastas fáciles. No hemos jugado como habitualmente y ellos son muy buenos. Por ejemplo, Nedovic saliendo del banquillo ha sido decisivo en la segunda parte. Felicitarles porque han sido mejores». En ese segundo cuarto, el físico del Mónaco logró, por momentos, sacar de la pista a los taronja. Algo que, por cierto, sólo ha ocurrido de forma tan evidente en dos ocasiones esta temporada. Las dos, contra el mismo equipo. El 14-27 de parcial de ese periodo quedó reflejado en dos estadísticas al descanso como fueron los 10 robos del conjunto de Spanoulis y las 11 pérdidas de los de Pedro Martínez (9 de ellas en el segundo periodo). En los ataques que pudieron culminar los valencianos, esa dureza de la defensa monegasca en el segundo cuarto también tuvo su efecto en la fluidez del movimiento de balón. Sólo tres de las siete canastas de campo en el segundo cuarto llegaron asistidas para los locales (un 43%). En el 28-26 del primer cuarto, ese ratio era del 75% (9 de 12). Es cierto que esos dos puntos de ventaja, con 5 rebotes en ataque del Valencia Basket y 3 robos, fue el mejor indicativo de la dureza que se venía. Es decir, que un +2 con un juego ofensivo casi perfecto también reflejaba que el Mónaco está bien plantado en la pista. Siendo una roca, como reza su lema.

Diallo anotó un triple en el arranque del tercer cuarto para dejar claro que el Mónaco no estaba dispuesto a dejar pasar la opción de tumbar a los taronja (42-56). Aún restaba un mundo y lo que quedó claro en ese largo tramo es que el equipo de Pedro Martínez, con más acierto o menos o gasolina en las piernas, nunca baja la cara. Eso es mucho más importante, en una temporada tan larga que ganar o perder un partido. Tras el 58-72, el Valencia Basket llegó a ponerse a siete a falta de un minuto para el arranque del último cuarto (67-74) y con 70-76 en el inicio. Nedovic, con 11 puntos en menos de tres minutos, heló el Roig Arena (72-87) y, aunque los taronja lo lucharon, ya no pudieron remontar la renta para ganar.
Ficha Técnica
Valencia Basket: Thompson (17), Moore (3), Taylor (18), Pradilla (7) y Sako (2), cinco inicial, Montero (15), Puerto (2), Nogués (-), Key (6), Badio (8), Reuvers (12) y Costello (2).
Mónaco: James (14), Okobo (9), Diallo (17), Mirotic (13) y Hayes (15), cinco inicial, Tarpey (2), Begarin (-), Strazel (1), Blossomgame (14) y Nedovic (16).
Parciales: 28-26, 14-27 (42-53), 28-23 (70-76) y 22-25 (92-101).
Árbitros: Robert Lottermoser (ALE), Rain Peerandi (EST) y Manuel Attard (ITA).
Incidencias: 12.614 espectadores.