Jueves, 8 de enero 2026, 14:09
Con la llegada de 2026, la obligación de llevar en el vehículo la baliza V16 conectada ha entrado en vigor. Junto a esta medida, la Dirección General de Tráfico ha confirmado que estos dispositivos deberán pasar unos controles periódicos muy similares a una ITV.
El objetivo es garantizar que las balizas que se comercializan y utilizan mantienen los estándares de calidad y funcionamiento exigidos desde el momento de su homologación. Este anuncio llega tras la publicación de un nuevo listado de balizas a las que la DGT les ha retirado la homologación.
Por ahora, en ese listado figuran cuatro modelos, cifra que, según el organismo, aumentará en cuanto se realicen las primeras verificaciones técnicas.
La primera revisión de las balizas V16 se realizará un año después de la homologación inicial y será presencial, ya sea en las instalaciones del solicitante o en la fábrica, dependiendo del aspecto que requiera verificación.

Tras esta primera inspección, las siguientes se llevarán a cabo cada dos años, alternado revisiones documentales con el envío de muestras para ensayos y otras pruebas que pueden ser requeridas.
Estos controles tienen la finalidad de comprobar el cumplimiento de las especificaciones técnicas y el correcto funcionamiento de la comunicación con la red de operadoras y con la plataforma DGT 3.0, incluida la conexión con la nube del fabricante.
Si durante la revisión se detecta alguna irregularidad, se establecerá un plan de acción correctiva con un plazo máximo de tres meses. Si las deficiencias no se solucionan, la DGT podrá ordenar la retirada del producto del mercado y parar su comercialización, además de exigir al fabricante su colaboración para eliminar los riesgos de los modelos afectados.
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