8 de enero de 2026
Comunicado de Prensa

Washington, D.C., 8 de enero de 2026.– El Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL) exige la liberación inmediata, plena y sin condiciones de todas las personas detenidas por motivos políticos en Venezuela. Los anuncios realizados por las autoridades venezolanas en el día de hoy deben concretarse sin dilaciones ni condicionamientos, y traducirse en libertad efectiva para todas las personas privadas de libertad por razones políticas, acompañada del cese de la represión y de garantías reales de no repetición.

En este contexto, expresamos su especial preocupación por la situación de personas defensoras de derechos humanos criminalizadas por su labor, que continúan detenidas arbitrariamente, como Eduardo Torres y Javier Tarazona, entre muchas otras. CEJIL celebra la liberación de la defensora Rocío San Miguel, luego de casi dos años de detención ilegal y arbitraria, y espera que esta decisión marque el inicio de un proceso que conduzca a la libertad plena e incondicional de todas las personas detenidas por motivos políticos.

Las detenciones y procesos penales contra personas defensoras de derechos humanos evidencian el uso del sistema penal como herramienta de persecución política, en abierta contradicción con los estándares internacionales de derechos humanos. Estos casos se suman a los de cientos de personas privadas de libertad o sometidas a procesos penales por defender derechos humanos, documentar abusos o expresar opiniones críticas, en continuidad con patrones de represión ampliamente documentados por órganos de las Naciones Unidas y del sistema interamericano.

CEJIL recuerda, además, que las personas detenidas por motivos políticos en Venezuela permanecen recluidas en condiciones inhumanas y degradantes, caracterizadas por el aislamiento prolongado, la incomunicación con sus familias y defensas, la falta de atención médica adecuada, la alimentación insuficiente y el riesgo constante de malos tratos y tortura. Estas prácticas, reiteradamente documentadas por mecanismos internacionales, constituyen graves violaciones a las obligaciones internacionales del Estado venezolano.

Llamamos a las autoridades venezolanas a adoptar de inmediato medidas concretas, entre ellas:

  • Liberar de forma inmediata e incondicional a todas las personas privadas de libertad por motivos políticos, garantizando una libertad plena y efectiva, sin medidas restrictivas arbitrarias.
  • Cerrar de manera definitiva todas las causas penales infundadas abiertas contra las personas excarceladas y adoptar garantías reales de no repetición.
  • Cesar de inmediato la persecución, el hostigamiento y la criminalización de quienes defienden derechos humanos, así como de sus organizaciones, familias y comunidades.

Recordamos que las personas defensoras de derechos humanos cumplen un rol esencial en toda sociedad democrática, al contribuir a la rendición de cuentas, la denuncia de violaciones, la protección de las víctimas y el fortalecimiento del Estado de derecho. La criminalización de su labor debilita el espacio cívico, limita la participación ciudadana y afecta directamente el derecho de la sociedad a estar informada y a exigir justicia.

Asimismo, subrayamos la responsabilidad de la comunidad internacional de mantener una vigilancia estricta y activa sobre la situación de derechos humanos en Venezuela. En línea con recientes pronunciamientos de mecanismos de las Naciones Unidas y de organizaciones internacionales de derechos humanos, CEJIL recuerda que es momento de redoblar el escrutinio y de reforzar los mecanismos de rendición de cuentas frente a las graves violaciones cometidas.

Finalmente, enfatizamos que ningún proceso orientado a una salida a la crisis venezolana será legítimo ni sostenible mientras se mantenga a personas detenidas arbitrariamente o sometidas a procesos penales infundados por razones políticas. La libertad de todas las personas presas por motivos políticos y la protección efectiva de quienes defienden derechos humanos son condiciones indispensables para la reconstrucción del tejido democrático en Venezuela.