Cuando Óscar Fernández – Arenas, presidente del Covirán Granada, confirmó a Arturo Ruiz como relevo de Ramón Díaz al frente del banquillo, más de uno se … llevaría las manos a la cabeza. Afrontar un reto mayúsculo como una permanencia en ACB, partiendo desde lo más hondo de la clasificación con tan solo un triunfo en pleno enero, sin un primer entrenador baqueteado en la categoría puede concibirse en cierto modo como una decisión inesperada. Incluso como una especie de resignación ante lo inevitable. No es el caso de personalidades destacadas del baloncesto granadino como David Cárdenas o Alberto Fernández ‘Zamo’, figuras de primer nivel que trataron con el malagueño.

Ambos conocen de sobra al nuevo técnico nazarí. El primero, entrenador en 1998 de aquel mítico Covirán Cervezas Alhambra de ACB y actual presidente del CB La Zubia, ejerció como mentor de Ruiz durante su etapa formativa en la Universidad de Granada. El segundo compartió cuerpo técnico con él a lo largo de once campañas con Pablo Pin al frente. Tanto Cárdenas como ‘Zamo’ comparten su orgullo por el nombramiento del joven de 33 años, al que ven completamente capacitado para el cargo.

«Estoy convencido de que está sobradamente preparado. Arturo no ha tenido padrino en el mundillo del baloncesto, así que ha tenido que currar muchísimo. Ha ido creciendo poco a poco, como una hormiguita. Viene del barro y siempre demostró tener hambre, incluso cuando le impartí clase en la Facultad de Ciencias del Deporte», apunta Cárdenas, catedrático con perfil especialista en baloncesto. «Desde que entró en 2009 le vi vocación de entrenador. Tenía claro que quería orientar su futuro profesional al baloncesto. Como alumno era muy disciplinado y poseía una alta capacidad para trabajar en grupo, un rasgo imprescindible a la hora de dirigir», añade.

Tras destacar en todas las asignaturas relacionadas con la canasta, el profesor le hizo una propuesta que cambió su vida. «Por aquellos años, cuando el Covirán andaba casi recién creado por Liga EBA, le comenté a Pablo Pin que podía mandarle algunos estudiantes para que hiciesen sus prácticas en el club. Arturo fue uno de ellos. Actuó como analista, formándose de la mano de Pin, que se dio cuenta de que era un currante de los de verdad, así como una persona extraordinaria. Al final se quedó en la estructura», rememora.

Allí trabajó codo con codo con el ayudante ‘Zamo’. «Nos echaba una mano con la parte del vídeo. En LEB Plata, Pin y yo decidimos darle un rol más importante y cogió la preparación física del primer equipo. Así fue creciendo como técnico auxiliar. La verdad es que ha trabajado muchísimo para llegar donde está ahora. Nadie le regaló nada», detalla.

Situación crítica

Más allá de las buenas palabras, el contexto del Covirán apremia en pos de evitar un nuevo descenso a Primera FEB. ‘Zamo’, experto en permanencias sobre la bocina y en situaciones peliagudas, le quita hierro. «Viniera quien viniera, sacarlo adelante es tremendamente complicado, pero poner a Arturo al frente es una decisión valiente y acertada. A partir de ahí, seguro que va a luchar hasta el final por salvar al equipo», expone.

Arturo Ruiz, en el centro junto a Pin y 'Zamo', en cuclillas.

Arturo Ruiz, en el centro junto a Pin y ‘Zamo’, en cuclillas.

R. I.

«Esa seña de identidad basada en la dedicación constante nos permitió ser penúltimos y volver a la ACB este año con la carambola que se dio. Hay que intentar mantener vivo al Covirán hasta el último partido. Arturo hará todo lo posible, sin duda», añadió el exnazarí. Por su parte, Cárdenas anticipa sus posibles primeros movimientos al frente del róster.

«En su presentación comentó que quería subir la intensidad defensiva. Quizá el equipo no sea especialmente poderoso en lo físico. La propuesta de ritmo elevado de Ramón, al que también aprecio, era interesante, pero esos equipos deben cerrarse muy bien, que es lo que le falta al Covirán. Pero eso se pude suplir aumentando la voluntad de esfuerzo, el nivel de concentración… Yo también lo haría. Ahora, su reto está en convencer a la plantilla para que dé el paso», analiza.

Por delante, el estreno en el Palau ante el Barcelona y la salida a Málaga de la siguiente semana, casi nada. «Independientemente de cómo salga, espero que tenga personalidad para tomar sus decisiones sin importarle la opinión del resto. Por algo Chus Mateo ha decidido captarle para la selección española. Cuenta con un gran conocimiento del juego. Si no se gana, que al menos se construya en la derrota. Que se mejore la actitud. Lo importante es jugar bien. Hay que tener paciencia», sentencia.