Pedro Ruibal, más conocido por su alter ego musical Hard GZ, cerró a lo grande el año 2025. El rapero vigués pudo cantar en Balaídos, antes del partido entre el Celta y el Bolonia, su «Voltarei», el himno de regreso del equipo celeste a las competiciones europeas. Y en diciembre se publicó también su nuevo disco, «LACOSTA II», que es una especie de vuelta a los orígenes. «Un retrato honesto de la que gente que me rodea y del territorio que ha hecho ser quien soy», tal como cuenta el artista en la presentación. Un territorio lleno de lugares reconocibles en O Morrazo y alrededores: Bueu, Domaio, Aldán o Povisa.
La comarca morracense está muy presente en el nuevo trabajo discográfico de Hard GZ. La imagen principal de su cuenta oficial en YouTube es una fotografía en la que aparece al lado de la antigua fábrica de Massó, en Cangas. No es la única referencia, ni siquiera la más evidente. Luego están las canciones y hay dos que «cantan» por su título: «Bueu» y «Domaio». Y por se quedase algún tipo de duda está el videoclip de la primera, en la que el rapero aparece cantando sentado al pie de la gran cruz de Santiago de Ermelo, en Bueu.

La foto del perfil de Hard GZ en YouTube, con la antigua factoría de Massó en Cangas a la derecha. / Hard GZ
Hard GZ nació en Vigo, luego se crió en A Coruña y en la actualidad está afincado en Barcelona. Pero en ese periplo vital hay la comarca de O Morrazo juega un papel fundamental porque aquí se encuentran sus orígenes familiares. «Noites en Bueu, noites en Bueu. / Non me toque-lo carallo, cada quen que lamba o seu./ Estou onde o meu vello lle pedía o favor a Deus. Non Cristo, de mismo tiro tinto polos meus».
Una canción sobre la vida en la costa, la dureza del mar y las diferencias con la gran ciudad. «Es la costa, los niños con la tibia llena de costras./ Si no es la bici, es la vida que infla a ostias. /Nadie quiere ser olvidado cuando muere./ Te recuerdan por lo que eres, no por lo que tienes. […] En el pueblo todo el mundo se conoce/ un pequeño error y tu nombre en to’as las voces./ De mierda hasta el cuello, porque, bro es que aquí no hay poses/ y el rumor llega hasta Pontevedra esa misma noche».
La letra sigue hablando de las noches de fiesta y de cómo pueden acabar: «No te fies de nadie porque aquí la gente es leal/ Y quieres joder a otro y eres tú el que acaba mal./ Tomas de tonto a uno y te esperan en el portal/ Con el hermano mayor y el tío de tal y cual./ No hay gánsters, hay moinantes que comen sano/ Y arrancan tu cabeza con la palma de una mano./ Así que quédate tranquilo, estás muy bien en la ciudad/ Aquí no sabes si un tarao está tarao de verdad.»
Y antes de volver al estribillo de «Noites en Bueu» canta: «Y Povisa está lleno de valientes/ Con la cara inflada y mascadas en los dientes./ No hay na’ que perder, solo el respeto de su gente/ Y eso es peligroso como jugar con serpientes».
A lo largo de la canción Hard GZ combina el uso del gallego y el castellano, una de las señas de este nuevo disco y que también se refleja en «Domaio». «Paseo á cadela polo muelle de Domaio./ El cielo está nublao, fai un frío de carallo./ Non chega a diluviar, pero vai como un orballo./ Bateeiros dende o mar, dende cedo dando o callo».
En esta canción es por momentos una contraposición de sus miedos e inseguridades y la dureza de la vida vinculada al mar. «Saludo a la vecina mientras me bajo p’al centro./ Pregunta por los niños que queremos y aún no tengo. / Le miento, le digo que to’avía no es el momento/ Pero en verdad me aterroriza pensar en el tiempo./ Lo siento, parece que no sé vivir contento/ Siempre preocupao por si llega y me arrepiento./Conciertos, una vida que no entiende el pueblo./ Excesos, todavía me veo saliendo/ Cientos de recaídas y siempre en los mismos huecos./ Me pica la curiosidad cuando piso el bareto.»
Y frente a esos temores la vida en la costa. «Me llama el tío Julio, a Aldán a por los chocos/ Los que acaban pardos al final somos nosotros./ Es como el padre que nunca tuvo mi padre/ Tiene setenta y pico, una historia impresionante./ Aguante pr’os mariñeiros que voltaron tarde/ Perdieron nacimientos para que nada les falte./ A 2.000 kilómetros donde no tiene a nadie/ Terranova es dura, pero también rentable. / No veo a los colegas desde hace varias mareas./ Recital marino, cantar das baleas./ Cuando llega el Carmen, flores entre las bateas/ Por los que no están, pa’ que la Virgen los proteja».
Este nuevo disco es una especie de crónica, de las vivencias propias y, sobre todo, de la familia y gente que le rodea. Canciones directas, crudas, comprometidas y con retazos claramente autobiográficos. «Soy un fulano que se ha criado en los 90’s./ Crecí haciendo cabañas y liándoleas a paciencia./ Mirando al océano es como pille la conciencia/ Y llevaba la ría dentro mía en la placenta».
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