Empezó con brío el Real Oviedo el mercado de invierno con dos llegadas y dos salidas en sus primeros compases, síntoma inequívoco de que las cosas no van por el buen camino. El cambio de Nico Fonseca y Thiago Borbas por Salomón Rondón y Brandon Domingues deja la plantilla con el mismo número de fichas, 25, que antes, por lo que no se pueden cerrar nuevos fichajes. Por eso, la urgencia pasa por la operación salida, y el próximo en abandonar el club apunta a la portería, ya que el Oviedo está cerca de cancelar en los próximos días el préstamo de Horatiu Moldovan desde el Atlético de Madrid. El rumano podría buscar los minutos que le han faltado en Portugal y el club azul debate si dar la alternativa a Miguel Narváez con el primer equipo o si fichar otro meta, con Marc Vidal, tercer meta del Celta, bien posicionado.

Arouca y Gil Vicente, además de un conjunto polaco, son los equipos que han llamado a las puertas del Atlético de Madrid para interesarse por la contratación de un Moldovan que hace semanas ya había solicitado al Oviedo salir, tal y como informó LA NUEVA ESPAÑA. El portero aún tiene la esperanza de recuperar su puesto como portero de la selección rumana antes de las eliminatorias para estar en el Mundial. Y en Oviedo, a la sombra de Aarón, lo tiene imposible.

Moldovan será convocado hoy por Almada y estará en el banquillo ante el Betis, pero los planes son que la semana que viene abandone la disciplina azul siempre que se concrete el interés de alguno de los clubes interesados en su contratación. No ha sido el paso más exitoso el del rumano por el conjunto carbayón, eclipsado por la gran temporada de Aarón y reducida su contribución al triste recuerdo copero, con eliminación en Ourense en una noche en la que Moldovan fue el más destacado a pesar de todo.

Alternativas a su marcha

Para cubrir su marcha, el Real Oviedo valora dos soluciones, ambas con sus pros y sus contras. Una es la de tirar de Miguel Narváez, portero que está completando una magnífica temporada en el Vetusta, en el primer equipo. Uno de los efectos positivos de esta medida es que podría mantenerse con ficha del filial, con lo que liberaría un lugar para posibles incorporaciones.

Pero también hay otra posibilidad sobre la mesa, la de cubrir la plaza con un portero con más experiencia, para el caso de que Aarón sufra algún percance. En ese escenario, un perfil que gusta es el que ofrece Marc Vidal, portero del Celta sin oportunidades esta temporada. A sus 25 años, el meta, que fue formado en el Villarreal antes de jugar en los filiales del Betis y el Barcelona, cedido después al Andorra, llegó al Celta hace dos temporadas, primero para defender la portería del filial y desde este año en el primer equipo, aunque por detrás de Radu (el fijo) y de Iván Villar, relegado al rol de tercer portero. El Celta no pondría reparos a su salida en el presente mercado de invierno.

Suscríbete para seguir leyendo