“Me casé con Philippe porque estaba enamorada de él”. Fue el primer marido de Carolina de Mónaco. Philippe Junot ha fallecido esta madrugada a los 85 años. Ha sido su hija mayor, Victoria, quien ha confirmado la triste noticia a través de un comunicado. El fallecimiento ha ocurrido en Madrid, donde pasaba largas temporadas y visitaba a su hija Isabelle y su yerno Álvaro Falcó.
“Con el corazón lleno de emoción, anuncio con tristeza el fallecimiento de mi padre. Dejó este mundo en paz, rodeado de su familia, el 8 de enero de 2026 en Madrid, después de una larga, hermosa y aventurera vida. Abuelo de 3, casi 4”, ha escrito Victoria, hija del playboy. Uno de los hombres más conocidos de la crónica social.
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Tras su matrimonio de solo cuatro años con Carolina de Mónaco, marcado por las infidelidades y los escándalos, Junot mantuvo relaciones con mujeres tan conocidas de la época como Marta Chávarri. Era padre de cuatro hijos y abuelo de tres nietos.
La despedida de su hija
“A mi legendario papá, cuánto te queremos. Te vamos a extrañar; no hay palabras adecuadas… gracias por todas las risas y las aventuras, por mostrarnos tu mundo y por la inspiración para alcanzar mayores alturas. Gracias por tu amor, que nunca nos dejará. Qué privilegio haber vivido a tu lado”, reza el comunicado.
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«Un verdadero caballero, como lo fue siempre. Un capítulo difícil de cerrar, pero seguiremos sonriendo, viviendo y riendo al máximo, tal como él querría que todos lo hiciéramos. Hasta que nos volvamos a encontrar”, añade. “De alguna manera, en casi todas las fotos que seleccioné, él lleva traje”.
Las últimas apariciones de Junot estuvieron muy ligadas a su hija Isabelle. Fue en la boda de la joven con Álvaro Falcó y, posteriormente, en el bautizo de la primera hija de los marqueses de Cubas. Allí acudió junto a Nina, su exmujer y madre de sus tres hijos mayores. Su relación continuaba siendo cercana.
Una relación tormentosa
Cuando Junot llegó a la vida de Carolina de Mónaco no gustó a nadie. Ella tenía 19 años. Él era 17 años mayor. Tenía un nutrido pasado amoroso, una profesión como inversor que no se sostenía y un supuesto linaje nobiliario que resultó no ser del todo cierto. La preocupación se instaló en Mónaco.
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Grace Kelly se confesaba a sus íntimas preguntándoles qué podía a hacer para apartar a Junot de la vida de su hija. No hubo manera. La pareja acabó pasando por el altar en una boda que llenó la prensa internacional. Al enlace acudieron estrellas de Hollywood, nombres de la alta sociedad y casi 700 invitados. Fue una boda de cuento, pero la pesadilla llegó pronto.
Tal y como narran las crónica, Carolina empezó a arrepentirse de su enlace ya durante la luna de miel. “Era un hombre que quería pasarlo bien como cualquiera. La diferencia entre mí y los demás era que yo lo hacía… No había nada malo en cómo vivía”, explicaría el propio Junot tiempo después.
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El playboy culparía a los padres de Carolina de haber interferido en su matrimonio pero lo cierto es que los cuatro años que duró estuvieron marcados por el escándalo. “En cuanto a la fidelidad, creo que mientras el hombre respete a su esposa y no haga obvio un affaire, está bien”, confesaría tiempo después. Se divorciaron en 1980.
Sus últimos años
Junot había dejado ya hacía tiempo su fama de conquistador y playboy. El exmarido de la princesa de Mónaco residía entre Madrid y Cannes. A pesar de haber sido una de las figuras más populares del mundo del corazón, el paso del tiempo había logrado cierta estabilidad. Estaba volcado en su faceta de abuelo de sus tres nietos y pasaba largas temporadas con sus hijas.
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Las últimas veces que pudimos verle fue en Madrid. La boda de su hija Isabelle con Álvaro, primo de Tamara Falcó, fue uno de sus grandes momentos. También el bautizo de la hija mayor de la pareja. En ambas ocasiones acudió acompañado de la que fue su mujer y madre de sus hijos, Nina Wendelboe-Larsen. Estuvieron juntos una década y mantuvieron una estrecha relación.
Hacía ya tiempo que había dejado los negocios y las apariciones públicas. Con todo, su pasado junto a la princesa Carolina siempre estuvo presente. Se va, a los 85 años, uno de los galanes más seguidos por la prensa del corazón y un nombre nada querido en Mónaco. Incluso él acabó arrepintiéndose del dolor que vivió junto a la hija de Raniero.