Ya prepara el 2026 Marta Muñoz. Su décima temporada como jugadora profesional. «Me ilusiona mucho» confiesa la jugadora abulense. «No todo el mundo lo consigue». Ella lo sigue haciendo, superándose año a año.Y no ha sido una excepción este 2025 que acaba de cerrarse. Un año «intenso», complicado en algunos aspectos y en el que competir ha sido más bien un ejercicio de «supervivencia» ante ciertos problemas y dificultades de esas que toca «aceptar».Por ello define el curso que ha cerrado como una temporada de «resiliencia» desde la que abordar un nuevo año cargado de retos. De nuevo con el Circuito Europeo de Golf de Segunda División –LET Access Series– o el Santander Golf Tour como principales objetivos. El camino está perfilado «y las ideas claras». Ya trabaja en ello
¿Con qué sensaciones has terminado la temporada 2025?
Ha sido un año bastante intenso en el que ha habido de todo. Desde la remontada aquí en Ávila el segundo día de competición –en referencia a la prueba del Santander Golf Tour, LET Access Series– pero también de resultados un poco irregulares.Pero al final, aunque los resultados no hayan sido los que fijamos a principios de año, estoy bastante satisfecha especialmente de haber luchado todo el año, porque ha sido un año bastante complicado. Y poder ir a Marruecos –a la Escuela de Golf Europeo– y haber terminado la temporada es para estar contenta.
Cuando diseñaste la temporada, ¿eran objetivos asequibles o ambiciosos?
Para el nivel que tenía no eran unos objetivos bastante ambiciosos. Creo que se podían haber cumplido.Siempre se ponen muchos objetivos de los que al final se cumplen un tanto por ciento pero creo que el nivel tanto que tenía como el que tengo no es para tener los resultados que he tenido pero al final no es sólo golf. Hay muchas cosas, esa parte que no se ve, la que está en la sombra.Es ahí donde ha habido un poco de dificultad. Los objetivos eran buenos pero las circunstancias se pusieron en contra y han hecho que esos objetivos no se cumplieran.
¿Con qué te quedas del año?
En sí no me quedo con un torneo específico sino con la resiliencia que he tenido. A mitad de año cambié de psicóloga, hice también un cambio técnico muy fuerte… Me quedo con la parte mental.He sido más fuerte de lo que pensaba.
Siempre has hablado de la importancia del tema mental en el golf…
En el mundo de golf, especialmente cuando hablamos del profesional, de la elite, la parte mental al final es muy importante porque todo el mundo sabemos pegarle a la bola, jugar muy bien pero ese porcentaje mental creo que es el que te lleva a estar arriba o no estarlo siempre y cuando físicamente estés bien. El golf es un deporte bastante mental en el que jugamos durante tres-cuatro días, cinco horas al día… La parte mental es muy importante y este año ha funcionado bastante bien. Si la parte mental no hubiera funcionado, pues quizá no hubiera terminado año.
Una temporada muy larga…
Ha sido larguísima, aunque la tuve que parar a la mitad por culpa de una bacteria.Aunque no llevo la cuenta de los torneos, la lleva mejor mi padre, creo que han sido unos 15 torneos más o menos desde marzo.Muchas semanas jugando fuera de casa.Al final agota pero estoy contenta.
¿Qué has decidido cambiar en el aspecto técnico?
Como todos los veranos viene a Ávila mi entrenador y nos planteamos que había que cambiar, sí o sí, una parte del swing con el que no estaba cómoda. No estaba funcionando del todo bien. Lo entendí. El movimiento del golf hay que entenderlo. Llevaba muchos años queriendo hacerlo.Al final dimos con la tecla.Hemos hecho un cambio técnico en la subida del movimiento. Un cambio drástico pero que me va a permitir hacerlo todo un poco más fácil. Ahora mismo estoy en un nivel muy alto que me permite poder jugar sin pensar, sin analizar y eso es fundamental.
Lástima esos problemas de salud a final de temporada y que te lastraron en la Escuela de Golf de Marruecos…
Este año me ha tocado sobrevivir en muchos torneos y cuando hay problemas de salud pues no se puede hacer nada. Al final son cosas que vienen así y hay que aceptarlo, luchar como se pueda. Me dolió el tema de Marruecos. Llevábamos un mes y medio preparándolo muy bien. Estaba muy bien física y mentalmente. Nos habíamos estudiado el campo bastante bien para poder jugarlo. Una semana antes tuve un virus gastrointestinal –incluso llegó a perder el conocimiento en tres ocasiones– que me obligó a estar en cama tres días antes de viajar.Estoy contenta porque pude ir pero al final fue un ejercicio de supervivencia. El primer día no tenía fuerzas. A medida que pasaron los días me encontré mejor pero ante un problema así simplemente queda aceptarlo y jugar con lo que se tiene.
Ha sido tu novena temporada como profesional y por delante la décima, ¿cómo te sientes?
Creo que ya tengo un nivel muy alto para poder competir. Ahora también necesito la suerte, tiene que estar de mi parte. A ver si el 2026 me da un poco de respiro que yo pongo el trabajo e intentaremos hacer todo lo que se pueda. Ya 10 años de profesional, la verdad que es un año que me ilusiona mucho. No todo el mundo llega a sumar 10 años de profesional, puede dedicarse realmente a lo que le gusta y sobre todo poder vivir de esto, que es muy complicado en chicas sobre todo.Es un año que afronto con mucha ilusión. Ya he comenzado la pretemporada. Estoy con muchas ganas, las ideas claras, la planificación hecha… A prepararme lo mejor que pueda ya por el Circuito Europeo de Segunda División y a por el Circuito Nacional, intentar estar lo más arriba posible.