Los embajadores de la Unión Europea han alcanzado este viernes la mayoría cualificada para dar luz verde al acuerdo de libre comercio con el bloque sudamericano Mercosur, tal y como han confirmado tres diplomáticos y fuentes de la Unión Europea (UE).

Sin embargo, aún quedan unas horas para que sea ratificado oficialmente, ya que los socios europeos tienen hasta las 17.00 horas de este mismo viernes para confirmar sus votos. Hasta entonces, en el debate previo que ya se ha llevado a cabo se ha constatado que una mayoría suficiente para aprobar el pacto comercial con el Mercosur, compuesto por Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay. Dicha mayoría debe estar respaldada por un 55% de los países (15) que representen a un 65% de la población.

Italia, que hasta ahora había mantenido el ‘no’ al acuerdo, ha cambiado de postura y se ha posicionado a favor junto con Alemania y España. Por su parte, Francia, Polonia, Austria, Irlanda y Hungría se han opuesto y Bélgica se ha abstenido. El ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, ha celebrado que se haya llegado a una mayoría que pueda dar luz verde al acuerdo del Mercosur después de 26 años de negociaciones entre ambos bloques mundiales.

El pasado mes de diciembre, la UE se había propuesto firmar este acuerdo a comienzos de enero, después de no haberlo cerrado en diciembre por las divergencias entre los socios comunitarios.

Protestas de agricultores europeos

Este consenso llega en un clima de protestas de agricultores europeos, que este viernes bloquean las carreteras de varias ciudades europeas para mostrar su postura contra del acuerdo del Mercosur.

En España han cortado la autovía AP-7 a la altura de Vilamorell y en los alrededores de Orriols, tal y como ha informado la Dirección General de Tráfico (DGT). También ha habido tractoradas en Guadalajara, Zamora, Burgos, Segovia, Soria y Valencia.

Pero las protestas no solo son en España y se han producido también en Brandemburgo (Alemania), cerca del Arco del Triunfo o la Torre Eiffel en París (Francia), así como en las regiones griegas de Salónica y Atenas.

Las asociaciones agrícolas españolas critican que esto les llevaría a una situación de competencia desleal, ya que los productos que entren de América del Sur lo harían con aranceles reducidos. Además, señalan que en estos países no cuentan con normativas locales tan exigentes en el ámbito sanitario, medioambiental y laboral, algo que sí tienen que hacer frente los países europeos. Todo esto, según los trabajadores del campo, hace que los productos sudamericanos puedan ser más baratos porque pueden abaratar sus costes de producción.

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Por ello, el sector exige igualdad de condiciones con respecto a estos productores sudamericanos y piden a la UE que adopte políticas más favorables para el sector primario, todo ello en un escenario de recortes en la próxima Política Agrícola Común (PAC).