Juan Manuel Cerúndolo cerró feliz 2025. E ilusionado para lo que se viene en 2026. Y con razón. Mucho trabajó para llegar al lugar en el que está. Mucho esfuerzo y muchas ganas le puso al proceso que atravesó en las últimas temporadas, luchando primero para superar lesiones complicadas -las más duras, derivadas de un sobrehueso en la cadera, que aparecieron cuando parecía listo para despegar- y luego para recuperar la confianza y el nivel. Pero la dedicación y la energía invertida dieron sus frutos.
En la temporada pasada, el porteño de 24 años disputó en Gstaad su segunda final en un torneo ATP, cuatro años después de la primera. En el certamen suizo, que se disputó en julio, venció en cuartos de final a Casper Ruud (13° del mundo), en la que fue la mejor victoria de su carrera y la segunda ante un top 20 (le había ganado al canadiense Felix Auger Aliassime -19°- en abril, en Madrid). Pero cayó en el duelo por el título ante el kazajo Alexander Bublik.
Esa actuación le permitió regresar al top 100 por primera vez desde octubre de 2023. En septiembre, se coronó en el Challenger de Guangzhou, China, y levantó su 11° trofeo en esa categoría y el primero sobre canchas duras de su trayectoria profesional.
Y un par de semanas después apareció 71°en el ranking, su mejor ubicación histórica. Aunque más allá de esos resultados puntuales, para quien hoy es el 85° del mundo lo mejor fue recuperar las buenas sensaciones en la cancha.
«En 2025 se cumplieron los objetivos. Volver al top 100, hacer otra final ATP, ganar partidos de alto nivel… Estoy muy contento, muy satisfecho. Creo que Gstaad fue el mejor momento de la temporada. Me fue muy bien. Hice final, le gané a Ruud, estuve cerca de ganarle a Bublik (perdió 4-6, 6-4 y 6-3)», comentó en charla con Clarín.
«Pero lo más importante fue que me sentí mejor con mi tenis. Se vio adentro de la cancha que pude estar a nivel. Eso fue lo más positivo del año. Porque los resultados llegan por trabajar todo, lo mental, lo físico y lo tenístico, pero tener las armas tenísticas es fundamental», valoró.
Juan Manuel Cerúndolo perdió con Bublik la final de Gstaad, la segunda de su carrera a nivel ATP. Foto EFE
El menor de los Cerúndolo parece un jugador muy distinto a aquel que dio un gran golpe de efecto a principios de 2021. Juanma tenía solo 19 años y tres meses, un físico delgado de adolescente y muy poca experiencia en la mochila cuando en febrero de ese año sorprendió al gritar campeón en el Córdoba Open, tras superar la clasificación como el 335° del mundo.
Fue su primer -y hasta ahora único- trofeo ATP, en su debut absoluto en el cuadro principal del circuito más importante del tenis. Y fue un título que hoy, con mucha más madurez y recorrido en el alto nivel, reconoce que quizás llegó demasiado pronto.
«Puede ser que haya llegado muy rápido, más que nada desde lo físico y desde lo mental. Creo que por ahí físicamente no estaba preparado como estaba mi tenis. Y mentalmente tuve que crecer un montón, darme cuenta de otras cosas, estar más tranquilo. Fue un aprendizaje todo lo que viví después de ese torneo, pero fue positivo siempre», reflexionó.
-Se generaron muchísimas expectativas por esa consagración. ¿Cuánto te costó el después, el camino para llegar hasta acá?
-No diría cuánto costó… Fue el hecho de ir viviéndolo. Lo vas viviendo, lo vas entendiendo, seguís aprendiendo cosas nuevas, porque hoy sigo aprendiendo. Entonces es vivir el momento y estar tranquilo y abierto cada día a aprender y a mejorar, porque nunca sabés toda la verdad. Siempre hay que evolucionar porque si no te quedás. Al principio no es fácil, porque uno quiere llegar, jugar los torneos importantes, quiere ganar. Cuando recién dejás el circuito junior estás más ansioso, pero a medida que lo vas viviendo te das cuenta de que si no controlás la ansiedad, lo pagás por algún lado. Vas aprendiendo y mejorando.
¡@jmcerundolo es el campeón en Guangzhou!
Por favor, qué final perfecta jugó. Venció a Alejandro Tabilo por 6-2, 6-3 y consiguió su primer título profesional en esta superficie. Es un jugador cada vez más completo y que encontró en el saque un golpe que hace muchísimo daño.… pic.twitter.com/eADVHxmjMW
— Gonzalo Ferreyra (@gonzaloferreyr) September 14, 2025
-Comparándote con el Juanma campeón de Córdoba 2021, ¿cuánto cambiaste como jugador?
-Mejoré un montón físicamente. En 2021 estaba mucho más flaco y estuve entrenándome mucho en los últimos años para darle más fuerza a la bola, pero también para estar sano. Tenísticamente mejoré el saque, el revés y soy mucho más agresivo. Y estoy más grande, un poco más maduro. Soy un jugador completamente distinto, nuevo. Pero tengo que seguir mejorando mucho.
-¿Hubo también un crecimiento mental?
-Sí, es un conjunto y va todo de la mano. A medida que vas laburando lo físico, vas mejorando mentalmente porque te sentís más fuerte. Y a medida que vas mejorando esas otras dos cosas, crece también tu tenis. Y las tres son sumamente importantes, porque si no tenés una, hoy no llegás a jugar a tu mejor nivel.
Juanma versión 2021: campeón en Córdoba con 19 años y muy poca experiencia en la mochila. Foto Instagram @juanmacerundolo
-Hace poco, tu hermano (Francisco, 21° del mundo) dijo que el circuito actual te va empujando a tratar de jugar cada vez mejor en cemento. ¿Vos tuviste que adaptar mucho tu tenis para ser competitivo en esa superficie?
-Si querés jugar en el alto nivel, no te queda otra que jugar bien en todas las canchas, porque tenés que sumar puntos en todas las canchas. Y en polvo de ladrillo se juega durante cuatro o cinco meses al año. El resto de los torneos son en cemento o en pasto. Si no sabés jugar bien en las otras superficies, el ranking no te da. Entonces hay que tratar de tener todas las armas, de jugar cada vez más fuerte, porque así es el tenis moderno. Necesitás todos los tiros: pegar fuerte el revés, mejorar el saque y también tener una buena volea, subir más a la red. Es un conjunto de todo. Creo que he mejorado todo bastante.
Está contento Cerúndolo con lo conseguido en 2025 y con muchas ganas de extender su gran momento en la temporada 2026, que arrancará en la gira oceánica, donde volverá a jugar un Grand Slam sin tener que pasar por la clasificación por primera vez desde el US Open 2023. Una temporada para la que tiene muy claras sus metas.
Juanma versión 2025: un jugador más completo, más maduro y con un físico más preparado para el máximo nivel. Foto Prensa Road2Aus
«Me gustaría que me vaya bien en Australia. Estoy contento de haber entrado en el cuadro principal. En ese torneo nunca me fue bien (Perdió en 2022 en la primera ronda y en las últimas dos ediciones cayó en el debut en la fase previa), así que el objetivo es tratar de ganar un partido en Melbourne. Me motiva mucho», comentó sobre el torneo que comenzará el lunes 18.
Y aunque afirmó que llegar al top 50 sería un objetivo lindo, aseguró que lo más importante pasa por otro lado.
«Asentarme a nivel ATP y no tener que jugar más Challengers sería lo ideal. Ganar más partidos en el alto nivel, como hice este año. Y seguir mejorando todo, porque eso te exige el tenis de hoy. Si no mejorás, te ganan y te vas quedando», reflexionó.