Hay casas que te eligen. A la interiorista María Acha le ocurrió cuando descubrió este dúplex en una villa con historia del norte de España: un lugar al que ya escapaba por el magnetismo del paisaje, y que en 2022 apareció por casualidad en venta. Después de algún tiempo decidió convertirlo en su refugio: un interior capaz de abrazar el frío exterior con aislamiento y calidez, y de traducir en materia (madera, texturas, luz) eso que se siente al caminar por la naturaleza.

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Salón© Amador Toril

Un proyecto muy personal de la interiorista María Acha

Este refugio entre montañas es el proyecto más personal de María Acha Interiorismo (www.mariaacha.com): una reforma integral que reordena por completo una vivienda originalmente muy compartimentada y la convierte en una casa flexible, pensada tanto para el día a día como para recibir. El dúplex cuenta con 70 m² en planta baja y 60 m² en la superior, y se ubica en el norte de España, en el corazón de una villa con historia rodeada de naturaleza. Todo el estilismo del proyecto es de Cristina Rodríguez Goitia. 

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Salón © Cocina con muebles en color oscuro

Reforma integral para ganar coherencia y confort térmico

 Antes de hablar de color o muebles, aquí mandaba lo esencial: redistribución completa, nuevas instalaciones, materiales y acabados, además de una escalera rediseñada. Un capítulo clave en el planteamiento de la reforma fue el aislamiento, imprescindible en una zona de inviernos largos. 

Se trasdosó toda la vivienda, se eliminó falso techo en la planta alta, se revistió el bajo cubierta con madera y se incorporaron cerramientos con alto poder aislante. Aquí se aprecia cómo se resuelve la zona de día, organizada en L, con salón y comedor abiertos a doble altura. Como mobiliario, un sofá y dos butacas con tejidos texturados. Cojines damero color azul, de Pepe Peñalver; bluclé, de Alhambra; libros decorativos y vela, de Zara Home; y cerámicas y botijos, de La Navá.

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Comedor© Amador Toril

Comedor a doble altura: el corazón social de la casa

En este rincón del comedor, María Acha enfatizó el efecto de refugio alpino de la vivienda con la elección del mobiliario. Junto al ventanal, el radiador vertical se pintó en el mismo color gris que la carpintería de la cocina, contrastando con el blanco luminoso de las paredes. 

El techo abuhardillado en madera natural multiplica la sensación de amplitud y verticalidad. Y, como detalle con historia, unos esquíes antiguos suspendidos introducen el toque emocional: ese tipo de pieza que no decora solo, sino que cuenta algo del lugar. Sobre la mesa de comedor, escultura de Maite Carranza y libros de Decohamelyn.

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Cocina© Amador Toril

La cocina, una cabaña dentro de la casa 

María Acha quiso que la cocina fuera un pequeño universo: una cabaña doméstica. Para ello diseñó una carpintería que mezcla madera lacada y roble natural con fresados de inspiración alpina, delimitando el espacio con calidez. Revestimiento exterior y barra de la cocina, diseñada a medida por la interiorista con carpintería de Joanvaz.

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Barra de cocina© Amador Toril

Una barra que comunica

En el lateral que conecta con el comedor, se abre un vano a modo de ventana con barra, que conecta ambos ambientes. El enmarcado acentúa el efecto de corte. Es el lugar perfecto para pasar platos y menaje al comedor pero también para sentarse a tomar algo compartir charla mientras se rematan los platos en la cocina.

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Cocina con muebles en color oscuro© Amador Toril

 Azul profundo, mármol negro y tiradores con forma de esquí

Sin duda, el diseño de la cocina rebosa personalidad. Se escoge mobiliario en azul profundo, encimera y fregadero de mármol negro, y unos tiradores con forma de esquíes que aportan un punto divertido y muy coherente con el concepto. En el suelo, un cerámico de motivos vegetales en tonos oscuros que crea un efecto envolvente. Mobiliario de cocina, de Rosita Design; azulejos de Marazzi; encimera Solid Surface; botijo verde, de La Navá. Las tablas de madera, huevera y paños de cocina son de Zara Home.

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Aseo© Amador Toril

Aseo de cortesía

Junto al acceso a la suite principal que se encuentra en la planta baja, el aseo de cortesía demuestra que los espacios pequeños pueden ser memorables: mueble lavamanos gris con grifería de latón, papel pintado de temática alpina y zócalo de madera natural. Mueble y griferías, de Bilazu. Jarrón, de La Navá, y jabonera y toalla, de Zara Home.

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Dormitorio en suite© Amador Toril

La ‘suite’ principal

El dormitorio principal en suite integra integra descanso, lectura y trabajo. Para aprovechar el espacio, la interiorista ha diseñado un armario a medida tipo puente –realizado por Joanvaz–que enmarca la cama; en el centro, un cabecero tapizado suma confort. El papel pintado de cuadros rústicos añade textura. Cojines y plaid de lino color calabaza y gris, de Lizzo.

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Baño© Amador Toril

Cuarto de baño integrado

El baño en suite destaca por su originalidad. Para este espacio, María Acha se ha decidido por una distribución que separa la ducha del inodoro en cabinas cerradas. La zona del lavabo queda como ambiente central. La mirada se dirige al techo donde sorprende el lucernario de madera y cristal opal –diseño de la interiorista– que baña de luz el espacio. Azulejos, baldosas, muebles lavabo y griferías, de Bilazu.

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Distribuidor© Amador Toril

Dos plantas, dos atmósferas

En este dúplex, la planta baja se plantea para la vida diaria con una estética moderna y sofisticada, con guiños a los châteaux franceses. En la planta superior, en la que se encuentran zonas de desconexión y dormitorios, el ambiente cambia hacia lo natural, relajado y naïf, con una paleta de tierras, verdes, marrones, azules y malvas inspirada en el paisaje exterior.

La propia María Acha indica que «como en muchos de mis proyectos, he querido dar aquí protagonismo a la zona de paso que conduce a las habitaciones. Ampliarla y dotarla de luz hace que todo el conjunto se perciba más espacioso y armonioso». La barandilla es un diseño de ella, con motivos coordinados con los de las paredes de la cocina. 

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Zona de estar© Amador Toril

Un rincón en la planta alta para desconectar

Arriba, la casa se vuelve más informal. Esta es una zona abierta y polivalente con un módulo de madera a medida que crea rincón de lectura o chill out alpino con almacenaje y librería escalonada. Cojines, de Lizzo, velas, de Zara Home. 

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Zona de estar abuhardillada© Amador Toril

Espacios para relajarse

Tanto en esta imagen como en la anterior, se aprecia el ambiente abierto creado en la planta superior en esta zona de estar, que disfruta del techo abuhardillado y revestido en madera, con ventanas de tejado y de la sensación de continuidad con la planta baja a través de la barandilla de cristal. Cuadro sobre mueble bajo, de Iratxe Arteta. 

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Dormitorio abuhardillado© Amador Toril

Dormitorio doble

En esta planta se encuentra este dormitorio doble de invitados con techo abuhardillado, ventana de tejado central y cabecero de madera natural. Los cojines de lana de raya diplomática en gris y rosa nude son de Andrew Martin en Pepe Peñalver. Con tejido bouclé tostado, de Alhambra. El plaid crudo de lino es de Lizzo y el de tartán, de Abraham Moon en Dolz.

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Dormitorio con literas© Amador Toril

Dormitorio de invitados con literas

Este es otro de los dormitorios secundarios, con literas de pino (lo que resuelve dos camas en poco espacio), decorado con tonalidades verdosas en la pintura y en el papel, también de inspiración alpina. Cojines y plaid verde de lino y colcha de lino color arena, de Lizzo.