El Juzgado Central de Instrucción número 6 ha acordado incoar diligencias previas de investigación -un paso previo a la investigación formal- contra la figura del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero después de recibir una querella interpuesta contra él por la asociación Hazte Oír. … En la misma resolución traslada el asunto a la Fiscalía para que se pronuncie sobre si es el tribunal competente para conocer de los hechos. La asociación, en su querella, le imputa delitos de tráfico de drogas, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal por su vinculación con el régimen venezolano de Nicolás Maduro.

«Los hechos que resultan de las anteriores actuaciones presentan características que hacen presumir la posible existencia de una infracción penal», indica el auto del magistrado Antonio Piña, al que ha tenido acceso ABC, en el que al mismo tiempo indica que practicará la investigación previa «esencial» necesaria para determinar qué hacer, habida cuenta que «no está determinada la naturaleza y circunstancias de tales hechos».

Hazte Oír presentó esta querella el pasado 4 de enero tras conocer que desde 2020 el Departamento de Justicia de los Estados Unidos (DOJ) acusa formalmente ante la Corte Federal del Distrito Sur de New York al ya expresidente de Venezuela Nicolás Maduro y a otros altos cargos del régimen venezolano por delitos de narcotráfico internacional, conspiración para introducir cocaína en Estados Unidos y blanqueo de capitales, encuadrándoles en el denominado cártel de los Soles.

La querella recoge que esa organización tenía una dimensión internacional con afectación directa a España, como país de tránsito y destino, y que el expresidente del Gobierno español estuvo «integrado en dicha organización, de manera directa o indirecta». «Resulta jurídicamente necesario consignar la relación continuada, directa y privilegiada del querellado Rodríguez Zapatero con Nicolás Maduro y con la cúpula del régimen venezolano en tanto que dicha relación no puede ser analizada como un mero vínculo político o diplomático aislado,», apunta.

«Interlocución directa»

Como apoyo a su tesis, la asociación explica que es público y notorio que Zapatero mantuvo durante años «una interlocución directa con Nicolás Maduro», incluso cuando ya pesaban sobre este acusaciones formales por narcotráfico, conspiración criminal y por la utilización de las instituciones del Estado como instrumento para la comisión de delitos transnacionales.

Resaltan que esa interlocución «se materializó en encuentros personales, gestiones políticas, declaraciones públicas de respaldo y actuaciones de mediación internacional que exceden con mucho el marco de una diplomacia informal o neutral».

Tras citar y datar varios de esos encuentros, y documentarlos con fotografías, recuerda Hazte Oír que Zapatero «fue reconocido explícitamente por el propio régimen venezolano como mediador de confianza, actuando como canal privilegiado de interlocución en negociaciones internas y externas del régimen, incluyendo procesos políticos, electorales y diplomáticos» y con el objetivo de «preservar» a Maduro en el poder y neutralizar el aislamiento internacional del régimen.

Por otro lado, la asociación plasma en su querella que Zapatero también ha tenido una relación estrecha de «cercanía personal» con la hasta ahora vicepresidenta Delcy Rodríguez y recoge mensajes publicados en prensa en la que él habla de ella como «su amiga». Todo esto, a juicio de los querellantes, hizo que el expresidente se convirtiera «en un colaborador necesario de todas las actividades realizadas por Nicolás Maduro y su gobierno, incluidas las delictivas perseguidas penalmente por las autoridades y tribunales norteamericanos».

Además, acusan al ex jefe del Ejecutivo socialista de intermediar para atraer de forma opaca fondos económicos al país venezolano para capear el aislamiento impuesto internacionalmente al régimen, y destacan que hay una «concurrencia temporal y funcional entre el fortalecimiento de la posición económica» de Zapatero y de su entorno familiar -sus hijas- «con la intensidad de su relación con Maduro y con el entramado institucional del régimen venezolano».

A este respecto, indican que cuando Zapatero salió de La Moncloa contaba según el registro de bienes patrimoniales de altos cargos de 2012 con un activo total de 130.562,14 euros, desglosado en 15.955,07 euros en bienes inmuebles según valor catastral y 114.607,07 euros en otros bienes. Y citan informaciones periodísticas para apuntar que en 2026 el patrimonio inmobiliario del expresidente y su familia asciende a 3,7 millones. «Este incremento patrimonial se produce temporalmente a partir de 2014–2015, periodo que coincide con el inicio y la intensificación de la actividad del querellado como interlocutor político y mediador internacional del régimen venezolano», apuntalan.

Declaración como investigado

Y piden varias diligencias, entre las que destaca que se oficie a la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía investigue el patrimonio, las cuentas bancarias y los activos inmobiliarios en España vinculados directa o indirectamente con él. Además, la asociación quiere que comparezcan como testigos el empresario Víctor de Aldama, el exministro José Luis Ábalos y su exasesor Koldo García, ya que entiende que podrían arrojar luz sobre posibles negocios de Zapatero en Venezuela.

A esto, añaden la declaración como investigado del propio Zapatero y que se acuerden medidas cautelares contra él, como la retirada del pasaporte, la obligación de firmar en juzgados semanalmente y que se establezca una fianza.