Seis temporadas después el Gipuzkoa Basket volverá a jugar sus partidos como local en el José Antonio Gasca a partir del 1 de febrero. Una … decisión que han explicado el presidente del club guipuzcoano, Ignacio Núñez, y el director deportivo del club, José Luis Zubizarreta. «Hemos visto según los escenarios que, teniendo en cuanta las obras de Illunbe Berria lo más conveniente para nosotros va a ser bajar al Gasca. Es volver a casa, es una instalación que nos trae buenos recuerdos, una cancha cien por cien baloncesto y es volver un poco a los inicios. Coincidiendo, además con los 25 años de fundación del club», ha explicado el presidente Núñez. «El club tiene el foco puesto en 2030 y cuando Illunbe Berria sea una realidad, hasta entonces la decisión del club es mantener una hoja de ruta clara, mantener la viabilidad, que no haya sustos y que tengamos una base fiel de gente que nos acompañe en este camino que ahora será jugar de local en el Gasca. Tenemos las certeza de las instituciones que esa construcción (Illunbe Berria) se lleve a cabo», comentó Núñez.
Las obras de Illunbe Berria se alargarán hasta 2030 y el Gipuzkoa Basket sabe que estará tres temporadas en el exilio. Se le cuestionó a los dirigentes del GBC en el hipotético caso de un ascenso a la ACB, cuál sería la solución puesto que la patronal exige un aforo mínimo de 5.000 espectadores, algo que obviamente el Gasca no cumple. «Ese río lo cruzaremos cuando llegue», ha comentado Ignacio Núñez, quien ha dejado claro que el equipo «va a competir siempre como la máxima ambición. Intentaríamos una petición a la ACB y federación para no cumplir el requisito de los 5.000 asientos aunque será complicado porque el equipo que descienda seguro que lo impugna pero lo trabajaremos y veremos las alternativas».
Zubizarreta ha hablado de que nota «mucha ilusión en el entorno más cercano volver al Gasca». Incluso ha acuñado una especia de eslogan: «Todos al Gasca a darlo todo». Zubizarreta cuya dilatada trayectoria en el baloncesto se remonta a casi cincuenta años ha recordado que «en el Gasca hemos tenido muchos de esos momentos inolvidables como Essie Hollis con el Askatuak; el ascenso de Boliche Domínguez a la ACB, la canasta de Esteban… Vamos a jugar en una cancha de baloncesto, que la gente que ha venido a Illunbe disfrute un poco más que esté más cerca de los jugadores y noto una ilusión de la gente a volver».
Los socios podrán reubicarse en las nuevas localidades del pabellón amaratarra que dará otra impresión a los partidos del GBC. Para ello se ha explicado que «lo vemos que es un regalo para ellos porque el equipo va a sentir al público y nuestros seguidores van a a tener más fácil el acceso», explicó el máximo mandatario del club. Además el primer partido del regreso al Gasca será de campanillas: el 1 de febrero ante el Estudiantes. «Vamos a segur entrenando en el Amenabar Arena porque no queremos ser una molestia para ningún otro club, solo los partidos del primer equipo son en el Gasca», ha dicho el empresario donostiarra.
Otro aspecto
Deportivamente, el equipo gana en presión ambiental. Las gradas de Illunbe han sido demasiado grandes, incluso cerrando el anillo de arriba, para la asistencia que regularmente ha tenido el Giopuzkoa Basket en los últimos año. Eso, unido a la incomodidad y frialdad de la instalación, hace que se acoja de buen grado este trasvase al Gasca. «En la vida hay que tomar decisiones nuevas no instalarse en la rutina», confiesa Núñez, quien explica que «en 2017 hubo 1.000 personas viendo ACB contra el Betis. El club ha hecho un esfuerzo muy importante desde el punto de vista logístico de que si Gipuzkoa quiere tener un club de primer nivel el sitio es es este, es el Amenabar Arena», sostiene. «Nuestras asistencias han oscilado entre los 1000 y 4000 personas, estoy tranquilo porque el club ha hecho el máximo esfuerzo por atraer cuanta más gente el baloncesto. La realidad es que nos movemos en el entorno de 1.500 y 2.500 aficionados y una vez que sabíamos que había que salir de Illunbe por las obras, la decisión más coherente era volver al Gasca. Que la gente que nos ha acompañado queremos que se lo pase bien, que siga disfrutando y que mantengamos nuestro núcleo de personas y todos los que se quieran adherir».
Las óptimas condiciones del Gasca para jugar a baloncesto están claras aunque siempre queda el sinsabor de que es una instalación muy anticuada y que solo tiene capacidad para 1,890 personas sentadas. «La instalación del Gasca no va a tener grandes cambios para estos siete partidos y los eventuales que disputemos de playoff», ha comentado Núñez. «Ojalá la temporada que viene la instalación sea mejor pero eso no depende de nosotros». El baloncesto acaba en mayo y la temporada empieza en octubre. Tiempo suficiente para darle un lavado de cara a un pabellón que es histórico pero que necesita modernizarse y ampliar su aforo.