El Puerto de Málaga defiende las esculturas gigantes que se instalarán en pocas semanas en su acceso principal ante las duras críticas de la Real … Academia de Bellas Artes de San Telmo. Y hace una aclaración para «tranquilizar» los ánimos: se trata de una «exposición temporal». El presidente de la Autoridad Portuaria, Carlos Rubio, expresa su «respeto» a la opinión de los académicos, pero con matices: niega que las piezas obstaculicen la movilidad o alteren la visibilidad, y recuerda que el proyecto se aprobó hace ya meses en un consejo de administración con representantes del Ayuntamiento, la Junta de Andalucía y la Subdelegación del Gobierno. «No se ha hecho de forma unilateral», señala.

La Academia de San Telmo hizo público ayer, a través de un comunicado, su rotundo rechazo a las «desmesuradas esculturas», más propias del «universo Marvel», que en su opinión alterarán el paisaje urbano. Se trata de un conjunto escultórico de cuatro piezas: un Neptuno y una Venus de bronce gigantes, custodiados por dos leones. Solo el dios del mar alcanza los 8 metros de altura y las dos toneladas de peso, y lleva en el brazo derecho una red de pesca, fundida en bronce y 24 quilates de oro. Irán colocados sobre pedestales de hormigón, que ya han empezado a levantarse. Aunque las piezas han sido cedidas por el artista, su colocación tendrá un coste para el Puerto de 69.776,27 euros (con IVA) y se prevé que esté finalizado en febrero.

El artista junto a su hijo, frente a Neptuno.
Carlos Rubio hace hincapié en la «temporalidad» de esta instalación, que se suma a otras propuestas escultóricas que se han visto en el Puerto. «No es la primera, pero sí la más grande y llamativa», mantiene. El tiempo que estén dependerá del acuerdo al que lleguen con el artista, pero de momento hay aprobado un máximo de 25 años. «Una vez finalizado el plazo que acordemos, se desmontarán las esculturas y se quitarán los pedestales», señala. Un plazo que, si se considera oportuno, se podría reducir incluso a un año.
El presidente de la Autoridad Portuaria desmiente, además, que el conjunto interrumpa la movilidad y cree una barrera, como critica la Academia de San Telmo. «Se ha estudiado muy bien y no afecta para nada la circulación. No olvidemos que el paseo de cebra, que da acceso desde la Plaza de la Marina al Puerto, está en uno de los laterales de las columnas, y el paseo por donde camina la gente, pasa justo entre las columnas y la calzada, es decir, que no afecta absolutamente para nada», puntualiza. Tampoco impide, defiende el Puerto, la visibilidad de los símbolos, como la Farola o el relieve de San Ciriaco y Santa Paula. «Está estudiado para que la visual sea limpia y nítida», apunta.
Lamenta, además, el «menosprecio» que se hace a la trayectoria del artista, con una «importante carrera internacional y esculturas expuestas en muchas ciudades del mundo». «Merece un respeto», concluye.