La restauración del monasterio de Sijena, a cargo de los arquitectos aragoneses Luis Franco, Mariano Pemán y Sergio Sebastián, va quemando etapas dentro del Premio Mies van der Rohe, considerado popularmente como el Óscar de la arquitectura europea. La primera criba de este certamen bienal la han pasado 410 obras de 40 países, todas ellas realizadas entre mayo de 2023 y abril de 2025. Y este viernes el jurado anunció las 40 obras que pasan a la siguiente fase, y entre las que se encuentra la restauración del monasterio aragonés.
Esta edición, con el apoyo del Programa Europa Creativa de la Unión Europea, ha recibido 410 nominaciones, que han sido analizadas y debatidas en profundidad por el jurado internacional, compuesto por siete miembros: el presidente Smiljan Radić, CarlBäckstrand, Chris Briffa, Zaiga Gaile, Tina Gregorič, Nikolaus Hirsch y Rosa Rull.
A lo largo de tres días de deliberaciones en Barcelona, el jurado examinó el estado actual de la arquitectura en Europa, reflexionando sobre el doble objetivo de ofrecer una arquitectura de calidad para todos y, al mismo tiempo, contribuir a los objetivos climáticos del Pacto Verde Europeo. Las 40 obras seleccionadas ejemplifican cómo los arquitectos asumen la responsabilidad de proyectar de manera ética, sostenible y con un impacto social a largo plazo.
Las obras seleccionadas se extienden por 36 ciudades de 30 regiones y 18 países, mostrando la diversidad de la arquitectura contemporánea en Europa y más allá. Desde grandes centros metropolitanos hasta municipios de apenas unos cientos de habitantes, esta selección refleja un amplio abanico de contextos arquitectónicos. Austria acoge 1 obra (Viena); Bélgica cuenta con 3 (Charleroi, Kortrijk e Ixelles); Croacia incluye 2 (Dubrovnik y Zagreb); la República Checa acoge 1 obra (Karlovy Vary); y Dinamarca suma 4 (todas en Copenhague). Finlandia acoge 1 obra (Tampere), mientras que Francia incluye 9 (Laguiole, Arles, La Bouëxière, Lit-et-Mixe, Vannes, París, Châtenay-Malabry, Arpajon y Sallanches). Hungría cuenta con 1 obra (Debrecen); Italia incluye 2 (Milán y Bolonia); Lituania suma 1 (Panevėžys); Noruega cuenta con 2 (Kautokeino y Sømna); Polonia acoge 1 obra (Varsovia); Portugal incluye 1 (Lisboa); Eslovaquia cuenta con 1 (Bernolákovo); Eslovenia acoge 1 obra (Liubliana); España incluye 7 (2 en Barcelona, Logroño, Olot, Palencia, Terrassa y Vilanueva de Sijena); Suecia cuenta con 1 obra (Linköping), y Túnez con 1 obra (gobernación de Kébili).
Las 40 obras seleccionadas representan 15 programas diferentes, entre los que destacan la cultura (8), el uso mixto (6), la educación (5), el paisaje (4), la vivienda unifamiliar (3) y el deporte y el ocio (3), así como proyectos vinculados a la vivienda colectiva, las infraestructuras, la planificación urbana, la arquitectura efímera, la salud colectiva, la industria, el bienestar social y el comercio. En conjunto, se incluyen 21 proyectos de regeneración, 17 obras de nueva construcción y 2 ampliaciones, mostrando la variedad de estrategias con las que la arquitectura contemporánea responde a los retos sociales, culturales y ambientales.
En febrero está previsto que se den a conocer las siete últimas finalistas y en abril de este año se anunciarán las obras ganadoras.