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Para los aficionados de la Fórmula 1, estos meses sin semáforos apagándose ni radios de equipo pueden sentirse eternos, sin embargo, mientras los monoplazas descansan y las escuderías afinan detalles para una temporada 2026 que promete ser una de las más disruptivas. Desde la aerodinámica hasta los sistemas híbridos, la categoría reina del automovilismo ha servido como laboratorio de tecnologías que luego migran a otras industrias. La computación de alto rendimiento se convirtió estratégica como cualquier desarrollo técnico en los monoplazas, y en ese contexto la incorporación de la refrigeración líquida Lenovo Neptune provocará que los coches tengan más capacidad de procesamiento, menor consumo energético por un modelo de innovación sostenible.
Hoy en día, la Fórmula 1 depende de los sistemas de HPC de Lenovo para ofrecer transmisiones en vivo a más de 820 millones de aficionados en todo el mundo, una cifra que da dimensión del reto técnico que enfrenta la categoría. Alrededor de 600 terabytes de datos en vivo fluyen entre el Centro Técnico de Eventos (ETC), que se monta directamente en el circuito, y el Centro de Medios y Tecnología (M&TC) de la Fórmula 1 en Biggin Hill, Reino Unido, este último es el verdadero cerebro de las operaciones de transmisión y procesamiento de datos del campeonato.
La solución permite aumentar el rendimiento de la computación de alto desempeño y mejorar la eficiencia energética hasta en un 40%.
Refrigeración líquida: más potencia, menos energía
A medida que la Fórmula 1 incorpora más inteligencia artificial, análisis predictivo y procesamiento avanzado de datos, las exigencias sobre su infraestructura tecnológica no dejan de crecer. Escalar esta capacidad sin disparar el consumo energético se ha convertido en un desafío estratégico, especialmente en un deporte que se ha comprometido públicamente a alcanzar el objetivo de Net Zero para 2030.
Es aquí donde entra en juego la tecnología de refrigeración líquida Lenovo Neptune. Esta solución permite aumentar significativamente el rendimiento de los sistemas de cómputo mientras mejora la eficiencia energética hasta en un 40%, a diferencia de los sistemas tradicionales de refrigeración por aire, Neptune elimina el calor directamente a nivel del procesador mediante agua tibia, reduciendo de forma drástica la energía necesaria para enfriar entornos de computación de alta densidad.
La tecnología se integra directamente en los servidores Lenovo ThinkSystem SD665-N V3, lo que brinda a la Fórmula 1 la libertad de ejecutar cargas de trabajo de datos e inteligencia artificial mucho más potentes sin incrementar de manera proporcional su huella energética.
El recientemente renovado Centro de Medios y Tecnología de la F1 ahora gestiona la mayor parte del procesamiento de datos de los fines de semana de carrera. La instalación ejecuta más de 180 sistemas de software personalizados que, en conjunto, superan los cuatro millones de líneas de código. Todo este ecosistema tecnológico está respaldado por la infraestructura de Lenovo, que se consolida como un socio clave en la evolución digital del campeonato.
El Dr. Tolga Kurtoglu, Director de Tecnología de Lenovo, destaca que la refrigeración líquida Neptune fortalece de manera fundamental la infraestructura técnica de la Fórmula 1, explica que esta tecnología permite cargas de trabajo más altas y velocidades superiores, al mismo tiempo que genera ahorros energéticos significativos.
Por otro lado, Chris Roberts, Director de TI de la Fórmula 1, señala que la organización avanza con paso firme hacia su meta de Net Zero en 2030. La colaboración con Lenovo, asegura, permite reducir la huella de computación de alto rendimiento mientras se sigue innovando en áreas clave como datos e inteligencia artificial.
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