El gol de Fede Valverde en la Supercopa de España no fue uno más. Fue un desahogo. Una liberación tras meses complicados, críticas constantes y una temporada marcada por una reubicación que nunca terminó de convencerle. Su celebración, desmedida y casi liberadora, lo dijo todo. “No sé qué es más loco, el gol o la celebración. No es un buen ejemplo para mis hijos”, bromeó después, dejando claro que aquel tanto tenía un significado especial después de sufrir un auténtico tormento.
Maduré y afronté todos esos errores, entre comillas, que se me adjudicaron. Pude salir hacia delante
Fede Valverde
El uruguayo fue decisivo en la semifinal ante el Atlético de Madrid. Marcó, participó en el segundo gol y lideró al equipo en un partido de máxima exigencia. “No lo he pasado bien. La gente que está en mi círculo sabe lo que luché y trabajé para buscar este gol”, explicó al término del encuentro, evidenciando el peso que se había quitado de encima.
“No nací para jugar de lateral”
La temporada no estaba siendo sencilla para el segundo capitán del Real Madrid. Su desplazamiento al lateral derecho, provocado por las bajas de Trent y Carvajal, le alejó del área y de algunas de sus principales virtudes: la llegada desde segunda línea y el gol. De hecho, su espectacular falta desde más de 20 metros ante el Atlético fue su primer tanto del curso, un dato llamativo para un futbolista acostumbrado a aportar cifras goleadoras notables para un centrocampista.
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“No nací para jugar de lateral”. Aquella frase, pronunciada antes del partido de Champions ante el Kairat Almaty, desató una polémica que acompañó a Valverde durante semanas. El uruguayo se sintió señalado y malinterpretado. “Uno explica las cosas y muchas veces se quedan con las cosas que venden. Yo ya no lo voy a volver a explicar”, afirmó con firmeza en zona mixta tras el segundo derbi de la temporada. Valverde fue claro entonces y lo volvió a ser después, cansado de explicarse una y otra vez… y de que si dejaran cosas que él considera que no eran verdad.
Un gen competitivo de un valor incalculable
Pese a todo, Valverde nunca bajó los brazos. Ante el Atlético volvió a demostrarlo también en defensa: ganó cinco de los seis duelos que disputó, realizó cuatro intercepciones y recuperó siete balones. Su carrera de más de 50 metros en el minuto 91 para replegar resume a la perfección su compromiso con el equipo. Así lo destacó Xabi Alonso tras el partido. “Fede ha hecho un partidazo. No solo por el gol y la asistencia, sino por lo que transmite. Ataca, se asocia, defiende con intensidad. Tiene un gen competitivo increíble”, señaló el técnico.

Fede Valverde disputa un balón con Baena.
En una noche grande, Valverde volvió a sentirse importante. El gol le devolvió la confianza y cerró, al menos por ahora, un capítulo incómodo de la temporada. Porque más allá de las críticas y de “las cosas que venden”, Fede sigue siendo uno de los pilares del Real Madrid. Y más allá del ruido, lo importante es que Fede acabó sacando conclusiones positivas del proceso. “Lo importante es que crecí como persona, maduré y afronté todos esos errores, entre comillas, que se me adjudicaron. Pude salir hacia delante, siempre con la ayuda de mi familia y mi equipo”, xanjó.