Los minutos previos al Barça – Partizán de la Euroliga estuvieron marcados por la incógnita de saber cómo iba a recibir el Palau Blaugrana a Jabari Parker y a Joan Peñarroya, que esta campaña defienden los intereses del conjunto serbio.
El ala-pívot estadounidense lo hace desde el pasado verano, tras pactar una salida con el Barça pese a tener todavía un año más de contrato con el club catalán. Parker se marchó de la capital catalana con 74 partidos de Liga Endesa y 77 de Euroliga a sus espaldas.

Jabari Parker se reencontrará con su antigua afición / Valentí Enrich
Por su parte, la historia con Peñarroya fue distinta. El Barça decidió mantenerlo en el cargo tras una campaña pasada cerrada sin títulos por segundo curso consecutivo. El arranque irregular del equipo, con la gran mancha en la Liga Endesa y las cuatro derrotas en las primeras seis jornadas, le acabaron costando su destitución.
Pese a su salida del Barça, Peñarroya estuvo poco tiempo en el ‘paro’, ya que Partizán recurrió a sus servicios tras la dimisión irrevocable de Zeljko Obradovic como técnico del equipo de Belgrado.

Peñarroya todavía no ha ganado en Euroliga desde que dirige a Partizán / EFE
La huella de Jabari Parker en el Barça sigue siendo imborrable, y así lo demostró la afición azulgrana, que le regaló una sonora ovación durante la presentación de los dos equipos. El de Chicago, emocionado, devolvió el cariño al público con sentidos aplausos.
Aplausos para Peñarroya
Por su parte, el Palau también tuvo un momento de cariño y respeto para Peñarroya, al que la afición azulgrana aplaudió mayoritariamente.
«Uno siempre piensa en como le recibirán ahí donde ha estado, pero al final el público es soberano y mostrará la opinión que crea oportuna, y yo como siempre, aceptaré lo que sea y estaré centrado en lo mío», comentó el actual entrenador de Partizán en la previa.
Y de manera justa, tanto él como Parker tuvieron su reconocimiento por parte de la afición azulgrana.