Los residuos marinos y los microplásticos constituyen uno de los principales desafíos ambientales a nivel global, debido a sus impactos en los ecosistemas acuáticos, el bienestar de las personas y el desarrollo económico. A nivel mundial, se estima que estos residuos provocan la muerte de más de 100.000 animales marinos cada año. En Chile, su impacto económico directo alcanza los US$60,7 millones anuales, afectando actividades estratégicas como la pesca, la acuicultura, el turismo y el transporte marítimo.
Frente a esta problemática, el Ministerio del Medio Ambiente ha impulsado la Estrategia Nacional para la Gestión de Residuos Marinos y Microplásticos, iniciativa de carácter intersectorial en la cual la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (SUBPESCA) participa activamente, aportando desde su rol técnico y de gestión en los sectores pesquero y acuícola.
En este contexto, y con el objetivo de contribuir a la implementación de dicha estrategia, durante el año 2025 SUBPESCA desarrolló el estudio “Estrategias de Economía Circular para la Pesca y la Acuicultura en Chile”, orientado a fortalecer la sostenibilidad ambiental, económica y social del sector pesquero y acuícola nacional.
Como parte de este proceso, el pasado 11 de diciembre se realizó un taller técnico en la ciudad de Valparaíso, instancia que reunió a representantes de INDESPA, DIRECTEMAR, SERNAPESCA, IFOP, el Ministerio del Medio Ambiente a través de su Oficina de Economía Circular y la SEREMI del Medio Ambiente de la Región de Valparaíso. Durante la jornada se revisaron los principales hallazgos del estudio y se recogieron observaciones y comentarios técnicos, los cuales serán incorporados en la elaboración del informe final.
En la reunión se presentaron avances relevantes en la cuantificación de pérdidas y residuos del sector, así como un análisis de brechas logísticas, económicas, normativas y técnicas identificadas en la pesca artesanal e industrial, la salmonicultura y la mitilicultura. Asimismo, se expuso un marco preliminar de líneas de acción orientadas a avanzar hacia modelos de economía circular en estas actividades productivas.
Cabe destacar que el estudio contempla un proceso participativo amplio, que incluyó reuniones y levantamiento de información con actores de la pesca artesanal, la pesca industrial, la salmonicultura y la mitilicultura, permitiendo integrar la visión de los distintos eslabones productivos y territorios del país.
Desde SUBPESCA se valoró especialmente el trabajo interinstitucional y la participación de los sectores productivos, destacando que estas instancias permiten fortalecer el informe final y contar con un insumo técnico robusto para el diseño de futuras políticas públicas e instrumentos de fomento en materia de economía circular, en coherencia con los objetivos de la Estrategia Nacional para la Gestión de Residuos Marinos y Microplásticos.