Carolina de Mónaco y Philippe Junot en una imagen de archivo. (Grosby)
Philippe Junot ha fallecido a los 85 años en Madrid. Ha sido su hija mayor, Victoria Junot, fue quien ha anunciado la triste noticia con un mensaje sentido: “Con el corazón removido y triste”. Así, la familia compartió con el mundo la despedida de un hombre que, durante décadas, no solo fue parte del jet set, sino también protagonista de historias que cruzan glamour, amor y reencuentros inesperados.
El empresario francés, conocido por ser el primer esposo de Carolina de Mónaco, vivió sus últimos años muy cerca de su hija Isabelle Junot, la actual marquesa de Cubas, y de su yerno Álvaro Falcó. Madrid se convirtió en su refugio y también en el escenario de sus últimos momentos familiares. Allí disfrutó de celebraciones, reencuentros y hasta de apariciones sorpresa en eventos mediáticos.
Una de las últimas ocasiones en las que se le pudo ver el público fue en la boda de Isabelle y Álvaro Falcó en 2021, acontecimiento que reunió a buena parte de la aristocracia y del mundo del corazón. Meses después, Junot sorprendió de nuevo apareciendo en el bautizo de su nieta, del brazo de Nina Wendelboe-Larsen, su exmujer y madre de sus tres hijos mayores. Aunque su matrimonio duró cerca de diez años, la cordialidad se mantuvo intacta, permitiendo que compartieran sin tensión momentos clave como estos.
Carolina de Mónaco y Philippe Junot el día d su boda. (Bettmann)
No todo fue tan fácil en su historia sentimental. Su primer matrimonio con la princesa Carolina de Mónaco lo catapultó a la fama internacional y ocupó titulares en todo el mundo, aunque la unión acabó anulada y los caminos se separaron.
La vida familiar de Philippe Junot fue amplia y variada. Con Nina tuvo tres hijos —Victoria, Alexia e Isabelle—, y tras esa etapa, formó pareja con la sueca Helen Wendel, con quien en 2005 nació Chloé, la más reservada de sus cuatro hijos. El empresario disfrutó además de ser abuelo de tres nietos y esperaba, con alegría, la llegada de un cuarto, ya que Isabelle está embarazada de su segundo hijo.
Las historias de amor y reencuentros marcaron la vida social de Junot. En la boda de su hija Isabelle, coincidió con una de sus ex parejas más sonadas, Marta Chávarri. El destino los hizo consuegros y, a pesar de los titulares que generaron en el pasado, compartieron pista de baile y celebraron juntos la felicidad de sus hijos. La alegría, sin embargo, se tornó en tristeza poco después, cuando Marta Chávarri falleció de manera repentina en Madrid. Esa pérdida fue otro golpe para la familia, que ahora vuelve a reunirse para dar el último adiós a Philippe.
Isabelle Junot y Álvaro Falcó. (Europa Press)
El empresario también fue un rostro habitual en las noches de Marbella, donde el hotel Marbella Club era su base de operaciones. Allí, entre fiestas, nombres conocidos y un ambiente de lujo, consolidó su fama de hombre divertido, sociable y siempre dispuesto a disfrutar de la vida. Las anécdotas y encuentros en ese escenario siguen vivas en quienes compartieron con él aquellas veladas.
Ahora sus cuatro hijos —Victoria, Alexia, Isabelle y Chloé— afrontan la despedida, pero no lo hacen solos. Amistades y familias como los Falcó y los Preysler se han volcado en apoyar especialmente a Isabelle, que es muy querida entre ambos clanes. En medio del dolor, encuentran consuelo en la compañía de quienes los rodean y en los recuerdos de los momentos vividos.
El legado de Philippe Junot es el de un hombre que supo reinventarse, disfrutar de los reencuentros y dejar huella tanto en los grandes titulares como en la intimidad familiar. Su historia está tejida de bodas, bautizos, amistades duraderas y noches de fiesta. Ahora, la alta sociedad y su círculo más próximo rememoran anécdotas, brindan por él y acompañan a su familia en este nuevo capítulo de la vida, marcado por la nostalgia, el cariño y una vida repleta de historias que seguirán dando que hablar.