Si alguna vez te enganchaste a telenovelas como La dama de rosa, donde interpretaba al inolvidable Tito Clemente, o Abigail, en la que dio vida al atormentado Carlos Alfredo Ruiz, es difícil no recordar Fernando Carrillo aquel galán de mirada intensa que marcó a toda una generación. A finales de los noventa, su popularidad cruzó fronteras gracias a Rosalinda, donde encarnó a Fernando José, el gran amor del personaje interpretado por Thalía. Uno de los rostros más reconocibles de la ficción latinoamericana de esa época vuelve hoy al foco mediático por motivos muy distintos.
En las últimas semanas, su figura ha reaparecido con fuerza tras varias entrevistas en las que ha hablado abiertamente tanto del complejo momento político que atraviesa Venezuela como de un capítulo muy concreto de su vida personal: la relación que mantuvo durante casi tres años con Delcy Rodríguez presidenta encargada del país tras la detención de Nicolás Maduro en enero de 2026. El intérprete confirmó ese vínculo sentimental y no dudó en referirse a ella como el gran amor de su vida, saliendo además en su defensa en un contexto especialmente delicado para el escenario nacional.
Fernando Carrillo y Delcy Rodríguez
Según ha explicado, ambos se conocieron a mediados de los años 2000 durante el rodaje de un proyecto cinematográfico relacionado con un episodio histórico del país sudamericano. De aquel primer encuentro surgió una relación que decidieron mantener alejada del foco público. Él la ha descrito como «una mujer encantadora, muy inteligente y madura», destacando su ternura y fortaleza, y ha lamentado que, a su juicio, su figura haya sido «satanizada» con el paso del tiempo. También ha reconocido que entonces atravesaba una etapa de inmadurez personal y que fue ella quien decidió poner fin a la relación, una ruptura que vivió como una pérdida importante de la que aún se arrepiente. Pese a ello, asegura que mantienen un respeto mutuo y rechaza frontalmente las acusaciones que la retratan como una tirana, insistiendo en que nunca apoyaría una dictadura.
Nacido en Caracas el 6 de enero de 1966, nunca ha ocultado su posicionamiento ideológico. Desde hace años utiliza activamente sus redes sociales, donde reúne cerca de 700.000 seguidores, para expresar su respaldo a Nicolás Maduro y cuestionar la imagen que, según él, se proyecta desde el exterior. Esta postura lo ha convertido en una figura tan visible como controvertida, alejándolo del perfil de galán televisivo que lo consagró en el pasado.
Nicolás Maduro con Delcy Rodríguez y Fernando Carrillo
Inició su carrera en la cadena RCTV en los años ochenta y alcanzó fama internacional durante el boom de las telenovelas venezolanas en España en los noventa, cuando producciones como Cristal o La dama de rosa arrasaban en audiencia y convertían a sus protagonistas en ídolos de masas.
Su vida sentimental tampoco ha pasado desapercibida. Estuvo casado con la actriz Catherine Fulop entre 1988 y 1994, una relación que terminó rodeada de polémica tras confesar años después una infidelidad el mismo día de la boda. Tras la separación, se trasladó a México, donde vivió uno de sus momentos profesionales más sólidos y fue vinculado sentimentalmente a figuras como Thalía o Adela Noriega, aunque nunca confirmó oficialmente esos romances.
En el ámbito personal, es padre de dos hijos. El mayor nació de su relación con Margiolis Ramos, mientras que en 2021 dio la bienvenida a Milo, fruto de su relación con María Gabriela de Candido, un nacimiento que compartió con orgullo en Instagram.